TSAI MING-LIANG: Cuerpos entregados
Por Michel Lipkes

Dedicarle una retrospectiva a Tsai Ming-Liang es rendirle homenaje a alguien que desde los años noventa ha marcado la pauta absoluta en cuanto a una cierta forma cinematográfica que ha cimentado una identidad dentro del quehacer fílmico asiático y mundial, denominado como cine contemplativo. En el caso de Tsai Ming-Liang es una forma cinematográfica que se ha ido desarrollando paulatinamente dentro de sus películas, encontrando revolucionarios caminos de expresión. Esta ruta que ha tomado su trabajo es indisociable de su cómplice actoral Lee Kang- Sheng, cuya excepcional fuerza cinematográfica ha transportado todas sus películas a través de la entrega total de su cuerpo como materia humana y creativa dentro de la obra cinematográfica del taiwanés y más allá.

Aunque el hueco existencial que hay dentro de las experiencias de cada personaje está inscrito desde sus inicios en la dramaturgia, esta aún no está plenamente dotada de la forma que existe hoy en día dentro de la obra de Tsai Ming-Liang. Desde sus producciones televisivas como The Kid o sus inicios en el ámbito del cine con Rebels of the Neon God y la ganadora del León de Oro en Venecia en 1994 Vive l’amour, sus tendencias temáticas están más que aterrizadas en la forma del aislamiento social, la alienación individual y los deseos reprimidos, entre otros. 

En The River pareciera que el camino formal ha cobrado una forma total en el modo de la expresión existencial del tiempo tal y como transcurre al interior de los personajes, dejando así ese tiempo de contemplación e identificación espiritual que funciona de un modo tan verdadero en tantos niveles, que cada película es un acto de cuestionamiento y de transgresión en relación a la película pasada. La secuencia del cuerpo que flota mientras que es filmado por el equipo de producción cinematográfico y se infecta en el río del virus que lo aquejará por el resto de la película, queda marcado como uno de los momentos más emblemáticos de su obra, la cual siempre ha tenido como preocupación la vulnerabilidad de los cuerpos ante la enfermedad en varias formas tales como las virales, como es el caso de esta película. 

En El hoyo (The Hole), su siguiente película, Tsai Ming-Liang profundizó en el tema del aislamiento, llevando su dramaturgia y sus personajes al extremo absurdo lo cual al mismo tiempo abrió la puerta a una de sus fuentes de inspiración más notables, que son la expresión musical y su relación tanto emocional como poética con el mundo que el cineasta ya había desarrollado con sus temas, la cultura asiática y sus actores, en especial con Lee Kang-Sheng. 

Su obra ha convivido con la cultura francesa de una manera muy sensible, ya que siempre han estado presentes a nivel financiamiento y difusión; pero a nivel cinematográfico una de las relaciones más evidentes es en su película ¿Qué hora es allá?, en donde aparece por primera vez el actor fetiche de la nueva ola francesa Jean-Pierre Léaud, que repliega la esencia de su Antoine Doisnel hacia el espíritu del cine de Tsai Ming-Liang, al deambular dentro de un espacio espectral quasi fantasmagórico que no recurre a los contrastes musicales explorados en su obra pasada. 

Por contraste, The Wayward Cloud es el regreso hacia una explosión cinematográfica ya que de nuevo se recurre, como en The Hole, a la estética del musical, pero esta vez también va de la mano con la exploración más abierta de la expresión sexual de los personajes como acto de resistencia ante el sucumbir al vacío de la existencia moderna. 

Llevando su cine más allá dentro de un contexto desconcertante y de nuevo gracias a la cercanía de su obra con la cultura francesa, nace la película Visages (2009), que es una comisión del Museo del Louvre inspirada en el mito de Salomé, en donde otra vez se encuentra con Lee Kang-Sheng y Jean-Pierre Léaud, además de Laetitia Casta, Fanny Ardant, Jeanne Moreau y Mathieu Amalric. 

El carácter extrovertido e introvertido siempre ha sido una constante en el trabajo del creador; y en ese sentido Stray Dogs es una exploración hacia un territorio solitario y marginado, así como desconocido por el cineasta, que aunque lo plantea a través de la entrega de Lee Kang-Sheng, aborda a personas que existen al margen de la realidad y que habitan espacios tan periféricos que conviven con lo irreal, donde la vida se idealiza exclusivamente como un espacio mental. 

Su última producción se llama Days y responde a un esfuerzo aún más profundo de explorar la soledad, pero también la intimidad y la posibilidad de encontrar expiación a través de la sanación del cuerpo. Aquí una vez más Lee Kang- Sheng sublima la entrega de su alma y su cuerpo, que desde que lo conocemos los ha puesto al servicio de algo noble y superior como es el motor creativo de Tsai Ming-Liang. 

El mapa trazado por estos largometrajes sirve para establecer una lógica de su obra que va más allá de este formato y abarca el cortometraje, con obras como The Skywalk Is Gone, Walker, No No Sleep, Madame Butterfly, Afternoon y otros; además de largometrajes de corte más experimental como Your Face, la realidad virtual con The Deserted y dentro de las galerías se ha expresado a través del performance, la videoinstalación, la pintura y la coreografía, para llevar su discurso formal más allá del cine y mostrar las vastas posibilidades de su orden narrativo. 

En FICUNAM 2021 su obra será homenajeada a través de la proyección de sus filmes que han sido presentados y celebrados en México desde sus inicios, además de una publicación monográfica que cubre diferentes aspectos de su obra desde la percepción de varias figuras notables como Juan Mora, Andréa Picard, Chris Fujiwara, Jennifer Barker, Jean-Pierre Rehm y Aliza Ma. 

Finalmente, la imagen creada para esta edición del Festival por la dibujante mexicana Elisa Malo, está inspirada en la obra del cineasta taiwanés y muestra un vívido mosaico lleno de percutantes imágenes metafóricas y personajes que coexisten dentro del mundo del cineasta. El trabajo de Tsai Ming-Liang fue el motor inicial para darle forma a esta décima primera edición de FICUNAM, y estamos agradecidos por la confianza que nos ha dado él y su equipo.