La empatía rota; América, de Erick Stoll y Chase Whiteside

Por Alejandra Villalba García

Es imposible no sentir una profunda empatía por personajes como los de América, el documental de Erick Stoll y Chase Whiteside. Diego, Eduardo y Bruno tienen que regresar a casa a encargarse de los cuidados de su abuela América mientras intentan liberar a su padre Luis, quien lleva ocho meses preso al ser acusado de maltrato a un adulto mayor.

En el patio de la familia Álvarez Serrano, en el estado mexicano de Colima, hay un árbol de mangos tan viejo como América; los directores aprovechan los cambios en el ciclo de la vida de los frutos para contrastarlos con los altos y bajos de las dinámicas familiares a lo largo de tres años. La sensible cámara de los directores estadounidenses logra camuflarse entre los espacios más privados, y no solamente exhibe los defectos y cualidades de sus personajes, sino que evidencia los entresijos del infernal sistema burocrático mexicano mientras observamos cómo la mirada de una sociedad internamente rota puede destrozar el complejo trabajo en equipo que implica vivir en familia.

Es extraño pero reconfortante constatar que dos realizadores de Ohio sean capaces de contar una historia tan agudamente mexicana. Es la evidencia de que si el foco de la mirada respetuosa del cineasta recae en la humanidad de sus personajes, combinado con el uso sincero del lenguaje cinematográfico y una plena y consciente inteligencia emocional, lo que se refleja en la pantalla será innegablemente mágico.