Principe

En este cuerpo hay alguien más; PRÍNCIPE DE PAZ, de Clemente Castor Reyes

En este cuerpo hay alguien más; Príncipe de paz, de Clemente Castor Reyes

Por Maximiliano Cruz

Algunas pastillas para el dolor, próxima consulta en dos meses. Dolores de causas inasibles, dolencias más cercanas al ser adulto, aquejan a Daniel y a David, dos adolescentes que capotean la existencia lejos de los mayores. Junto con sus amigos matan el tiempo con lo inmediato: escuchan música en el dormitorio bajo una iluminación improvisada de antro, repasan videojuegos, juegan fraternalmente al combate cuerpo a cuerpo, simulando o acaso entrenando para aquello que acontece en un exterior insospechado, al que se sale con sigilo exclusivamente, a deambular sin rumbo fijo pues no hay a dónde ir. Un exterior de zozobra y fuegos provocados. ¿Incendios forestales? Venganzas y territorios en disputa.

La locación de este drama proclive al punto de vista subjetivo sugiere el margen, un ecosistema que se desenvuelve bajo sus propios linderos, lejos del centro y del espejo. Un no-lugar al que los mayores despojaron de buenaventura para los más jóvenes y donde epifanías florecen a la fuerza, como recuerdos o añoranzas, como esa sentida interpretación a guitarra eléctrica y batería en una calle de barrio, en alguna ciudad o población cercana, donde se canta “En este cuerpo hay alguien más…”.

El espacio fracturado como cárcel permite la irrupción del artificio frontal en un tratamiento hasta el momento documental de un mundo sin adultos no exento de tensión y amenaza. El descubrimiento de un esqueleto gigante por los amigos en el campo es el punto de quiebre de los personajes y del plano formal. ¿A cuál animal pertenecen los huesos? ¿Hay más como él vivos en la zona? Será necesario entonces pintarse el cuerpo para la guerra. Y entonces sabemos que los restos tienen dueño, un príncipe de paz que los resguarda como amuletos, demiurgo errante por entre torres eléctricas y baldíos…

Sofisticada reflexión estética multiformato sobre el miedo y el convertirse en adulto, en un ambiente de incertidumbre donde no hay futuro perfilado más allá que la lucha por el instante.

Tarde

La juventud y sus paraísos; TARDE PARA MORIR JOVEN, de Dominga Sotomayor

La juventud y sus paraísos; Tarde para morir joven, de Dominga Sotomayor

Por Lila Avilés

La democracia vuelve a Chile durante el verano de 1990. En una comunidad aislada, Sofía, Lucas y Clara enfrentan sus primeros amores y miedos, mientras se preparan para la fiesta de Año Nuevo.

Intimista, nostálgico y elegante es el tercer largometraje de Dominga Sotomayor. Cada cuadro está particularmente cuidado con belleza y fluidez, evidenciando tanto la naturaleza física del lugar, un mundo en medio de árboles, luz natural, perros, agua y caballos, como la naturaleza sensible de los que lo habitan. Sotomayor entabla una dirección particular: más allá de hablar sobre su femineidad, se puede decir que tiene un mirada y una sensibilidad igualmente natural, la que parece remitir a su propia juventud temprana. Cada instante tiene delicadeza para construir un universo sonoro, visual e íntimo lo suficientemente sólido para dar a luz una postura e ideología artística latente.

Se trata de una película por momentos coral, donde cada personaje está bien hilvanado y es fácil seguirlos, aun en sus silencios. Al mismo tiempo, se puede seguir a la protagonista, Sofía, durante su proceso de construcción de identidad y madurez en medio de un mundo del que quiere huir, en una búsqueda constante de una madre que ya no está, de un amor que ya no es, y de un lugar que ya no siente suyo.

El significado de cortar el cordón umbilical al corazón, la familia y la casa. Un lugar aparentemente en pausa, en medio de una transición política y social, en donde el arte y el ser uno mismo importan casi como una utopía, donde niños y adultos se entremezclan por igual. La madurez y la convivencia con los otros son el día a día, con futuros inciertos, donde los vértices del amor y las reglas no están bien delimitados, pero con una juventud aún muy viva en contacto con su entorno, como una metáfora de construcción de paraísos propios, externos e internos, en un mundo cada vez más y más lejano.

Catapulta-FIJO

Por primera vez en el marco del FICUNAM se realizó CATAPULTA-Primer Corte, su nueva plataforma al fomento creativo. ¡Conoce a los ganadores!

Por primera vez en el marco del FICUNAM se realizó CATAPULTA-Primer Corte, su nueva plataforma al fomento creativo. ¡Conoce a los ganadores!

Por Iván Granovsky

¡CATAPULTA ha dado su primer paso! Finalizó su edición de Primer Corte, en la que siete películas de México, El Salvador, Costa Rica, Bolivia, España y Portugal fueron exhibidas ante curadores, distribuidores, productores y directores de todas partes del mundo.

Durante cuatro días de intensa actividad, se proyectaron estas piezas cinematográficas en finalización y de realizaron más de 100 reuniones entre los participantes y los invitados internacionales, además de productores de la escena cinematográfica mexicana, forjando nuevos lazos para el crecimiento de la cinematografía nacional.

Con el objetivo de dar herramientas y recursos prácticos para la finalización de estas películas, el jurado integrado por el productor mexicano Julio Chávezmontes, la productora brasileña Rachel Ellis y el director argentino Mariano Llinás otorgó los siguientes premios:

Premio CATAPULTA
Longa noite, de Eloy Enciso (España)
 
Premio Especial del Jurado
(por su mérito artístico)
Technoboss, de João Nicolau (Portugal-Francia)
 
Premio Labodigital
Chaco, de Diego Mondaca (Bolivia-Argentina)
 
Premio Vitrine Filmes
Technoboss, de João Nicolau (Portugal-Francia)
 
Premio Sonamos
Ceniza negra, de Sofía Quirós (Costa Rica-Argentina-Chile-Francia)
 
Premio Compañía Argentina de Trailers
Technoboss, de João Nicolau (Portugal-Francia)
 
Premio 24/48
Longa noite, de Eloy Enciso (España)
O-Processo

El peso de la historia; O PROCESSO, de Maria Augusta Ramos

El peso de la historia; O processo, de Maria Augusta Ramos

Por Sofía Ochoa

Aunque estamos en épocas de hiperbolización mediática, desde el inicio quedaba claro que el impeachment de la primera presidenta mujer de Brasil era un acontecimiento de importancia histórica, que reflejaría no sólo ideas icónicas que predominan en la sociedad brasileña, vicios perversos que tienen enmohecida a la sociedad (por usar un atenuante), sino también a buena parte de Latinoamérica; la documentalista Maria Augusta Ramos no tardó en detectar este nudo y pasó dos semanas de 2016 grabando los debates en la comisión del Senado en los que se decidiría si se destituiría a Dilma Rousseff o no. Sabemos cómo termina la historia, pero lo que resulta revelador en O processo es atestiguar cómo la verdad, pese a ser clara, va perdiendo valor en un escenario claustrofóbico, agobiante y, hasta cierto punto, deshumanizante. El filme está marcado por los permisos que la cineasta consiguió para grabar. Es por eso que buena parte del tiempo se le dedica al Partido del Trabajo, mucho más abierto, plural y joven que el resto; aun así, en conjunto, la clase política brasileña es prácticamente blanca, clasista, privilegiada. Pese a la rigidez del ambiente, la directora tiene un ojo sumamente sagaz, y encuentra y traza cambios emocionales en algunos de personajes, cambios que rozan el absurdo y lo grotesco; expone las historias que desgastan, que exhiben; presenta momentos de revelación y de absoluta mierda. Todo el desarrollo fue tan rápido que las ideas del documental están avaladas por el peso de la historia.

Britain

Simpatía por el diablo; MADE IN BRITAIN, de Alan Clarke

Simpatía por el diablo; Made in Britain, de Alan Clarke

Por Neil Young

Simpatía por el diablo… Dentro del firmamento de furiosos antihéroes de Clarke, es muy posible que el más feroz de todos sea Trevor, el brutalmente articulado protagonista del despiadado guión de David Leland. Un skinhead adolescente lleno de resentimientos y con un brillo asesino en su mirada, Trevor es encarnado, de forma inolvidable, por un Tim Roth de veinte años que presenta una actuación que lo convirtió, de la noche a la mañana, en toda una sensación. Se trata de un debut magnético y fenomenal para un actor que muy pronto escalaría hasta la cumbre de su profesión. De la calle al pub, a las estaciones de policía y los centros de detención, seguimos a Trevor paso a paso —de una forma bastante literal— gracias al camarógrafo Chris Menges y su altamente móvil pero estable Steadicam. Aquí Clarke utilizó esta tecnología por primera vez (pero definitivamente no sería la última), que en ese entonces era nueva, con largas tomas que amplifican el realismo de una forma que pocas veces se había visto hasta entonces en la cinematografía del Reino Unido. Una cápsula de tiempo acerca de una era (volátil hasta el grado de ser temible) en la política de esta nación, cuando los simpatizantes del ultraderechista National Front atacaban a miembros de minorías étnicas con regularidad; cuatro décadas después, en un ambiente en el que la xenofobia criminal renace a nivel mundial, Made in Britain no ha perdido un ápice de su poder para conmocionar y provocar.

Soles-Negros-banner

SOLES NEGROS, por Karina Ansolabehere

Soles negros, por Karina Ansolabehere

La película nos muestra un México de duelo. Un México que poco tiene que ver con el país que se aproxima a la muerte con irreverencia. Con las calacas y las calaveritas. Nos muestra un México en tonos de gris, que perdió el color, como el sol del título. Un país que es una gran tumba, pero en el que no se pueden alzar cruces porque no se sabe que pasó con quiénes no están.

Nos muestra que hay viejas desapariciones y nuevas desapariciones en diferentes puntos en el mapa: Ciudad Juárez, Ecatepec, Boca del Río, la CDMX, Tamaulipas y Guerrero que probablemente lo única característica que tienen en común sean sus desaparecidos. Nos muestra a las madres, esposas, hijas y hermanas que buscan. Nos muestra la presencia cómplice de las autoridades, y, el secreto a voces sobre lo que sucede.

Nos muestra rostros cansados, rostros que sufren, rostros aguerridos, rostros que explican.

Nos muestra también que tanto las viejas como las nuevas desapariciones quedan impunes.

Nos propone un ritmo pausado, angustioso, que es probablemente el ritmo de la ansiedad de saber que algo está mal y que nada pase.

Llevo casi tres años trabajando las particularidades de las desapariciones en México, a través del Observatorio sobre Desapariciones e Impunidad, en muchos de los soles de la película. Creo que Soles negros, con el lenguaje del cine nos asoma a las diferentes capas del problema.

Quiero referirme a esas capas.

Diferentes violencias en el tiempo: nos hace recorrer la violencia contra la oposición política en los 70´s, violencia contra las mujeres en los 90´s y hoy, y violencia de la guerra contra las drogas, violencia contra defensores de derechos humanos y periodistas. Las desapariciones son el resultado convergente de estas múltiples violencias.

El espacio: hay lugares muy variados, desde Ciudad Juárez, a la colonia Narvarte pasando por Ecatepec. Son ciudades grandes y zonas rurales.

Las víctimas: son jóvenes y las mujeres en general son más jóvenes que los hombres, con bajo nivel económico en su mayoría.

Las mujeres desaparecen por cuestiones ligadas a roles de género: porque están en la casa cuando se llevan a sus familiares, por ser pareja de alguien o por el tipo de trabajo que realizan.

Cómo se cometen: las personas desaparecen en sus casas, en sus trabajos o en las vías públicas y carreteras. Son lugares cotidianos.

Quiénes las cometen: particulares y agentes estatales y en algunos casos agentes estatales con particulares.

Las autoridades también actúan por omisión. Cuando no ven, cuando no investigan, cuando pierden los cuerpos que tienen que identificar o cuando pierden un expediente.

Cómo responden las autoridades: prácticamente no responden con la investigación y la búsqueda.  Es un problema extraordinario que desborda a las instituciones ordinarias. Saber qué pasó con las personas que no están, cuando se cuentan por decenas de miles, implica capacidad, voluntad y años de trabajo.

Respuesta de los familiares y las organizaciones de la sociedad civil: suplantaron, salieron, buscaron, investigaron. Las familias, y principalmente las mujeres de las familias, son las principales buscadoras, investigadoras, las forenses, y las abogadas.

Son esas mujeres, sobre todo mujeres, las que no se quedaron esperando.

Aunque todavía no hayamos asumido el problema como un problema colectivo, ya no somos las mismas, como tampoco somos las mismas después de hacer el viaje que nos propone Soles negros.

Karina Ansolabehere (IIJ-UNAM)

unnamed (3)

Desmontar la ficción; LA FLOR, de Mariano Llinás

Desmontar la ficción; La flor, de Mariano Llinás

Por Rafael Guilhem

La libertad con que las formas habitan La flor, proviene de una voluntad desproporcionada por miniaturizar las grandes líneas del mundo en seis historias, divididas a su vez en capítulos, actos e intervalos, y donde conviven una multitud de géneros, territorios, lenguas, intrigas y utopías. Un cosmos ficcional poblado por personajes tan disímiles como inauditos: dos espías enamorados, un conjunto de momias precolombinas, ciertos políticos de renombre, una organización de brujas, un cineasta casanova, árboles misteriosos y un científico aventurero. Quizá esta torre de Babel distendida demuestra que el sinfín de tramas, relatos y delirios narrativos es mayor a cualquier pretensión de totalidad. O bien, que la fabulación contempla la irrealidad como una realidad más amplia.

¿Qué es la ficción para Mariano Llinás? En principio, un deseo y un placer por la desmesura. Sólo la ficción puede aspirar a conquistar lo extenso pero también es capaz de alimentarlo. En este viaje geográfico y literario, a medio camino entre lo íntimo y lo épico, La flor lleva sus procedimientos al límite con la convicción de que la realidad se moviliza mediante pequeñas modificaciones, añadiduras, notas al pie, falsificaciones y versiones apócrifas. Es, digámoslo así, un estudio del alcance que encierra el misterio de la infinita bifurcación; o probablemente de la sensación de ver la primavera en cada uno de los pétalos que componen una flor. Como lo advierte un personaje: “nadie sabe hasta dónde habrá de llevarnos este asunto”.

Soles-Negros-Huellas

SOLES NEGROS. Las huellas de las desapariciones en México, en 24 cuadros

Soles negros. Las huellas de las desapariciones en México, en 24 cuadros

Nosotros lo que conocemos de México es el tequila y el sol. Es el país del sol. Quería mostrar un país oscuro, y encontré el título de “Soles negros”
Julien Elie

En el marco de FICUNAM 9, el jueves 7 de marzo se llevó a cabo la charla Las huellas de las desapariciones en México, en colaboración con la Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes.

Participaron Julien Elie, director de Soles negros, película ganadora del Premio del Público y la Mención Especial “Ojo de Puma al logro periodístico” en esta novena edición; Karina Ansolabehere, integrante del Observatorio sobre Desapariciones e Impunidad; Lucía Gajá, cineasta y docente; Pedro Salazar, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y Marcela Turati, periodista mexicana independiente. Moderados por el especialista en Derechos Humanos y analista internacional Jacobo Dayán.

  • El horror mexicano nos demuestra que puede haber cosas terribles en regímenes que se organizan de manera democrática
  • Frente al dolor, quizá la indolencia es un mecanismo de defensa. Pero las autoridades no pueden ser indolentes y nadie quiere hacerse cargo del problema
  • Estas son tertulias que no dan para el optimismo, pero sí para el compromiso cívico. La Universidad no puede escapar de su responsabilidad histórica

Pedro Salazar

  • Julien y yo compartimos algo, que es elegir temas dolorosos. Coincidimos en un lugar en el que a través de la profesión, escogimos hablar de las cosas que nos preocupan, que nos duelen. Buscamos que estas películas que hacemos, puedan contribuir a algún tipo de cambio, de reflexión
  • Al personalizar estas estadísticas, al poner rostro y nombre a quienes han vivido estas situaciones, tu película tiene una belleza dentro de ese horror. Es un catalizador que ayuda a que estas historias no permanezcan en el silencio
  • Me parece muy duro que las generaciones más jóvenes, en vez de experimentar desde una narrativa más personal, buscan contar lo que está pasando. Es muy importante que busquen comprometerse con una realidad, pero a la vez es muy triste que cuenten historias de asesinatos, desapariciones. Está muy bien porque se está visibilizando y haciendo conciencia, pero también demuestra lo difícil que es ser joven en el México actual

Lucía Gajá

  • Yo ya confesé que no ví Soles negros. No quise verla porque me duele mucho. Pero siento que la ví de otra manera. La viví cuando conocí a Julien y le contaba, con mezcales de por medio, la cobertura de San Fernando. O lo que es cubrir todos los días desapariciones de personas, y todo lo que ha sido este país desde hace 12 años, e incluso desde antes.
  • Para mí la agenda empieza por detener la impunidad y hacer justicia

Marcela Turati

  • Las cifras que vemos, son las de las ejecuciones. No estamos monitoreando regularmente el fenómeno de la desaparición
  • Hay que llenar dos vacíos: el Estado y la Sociedad. El otro ausente es la sociedad. Se va retratando el vacío de la sociedad y el Estado, que están pero no aparecen
  • Me parece que México es la excepción. Tenemos sociedades movilizadas en la región. Aquí parece que no pasa nada

Jacobo Dayán

  • Soles negros nos muestra un México de duelo, que poco tiene que ver con el que se acerca a la muerte con irreverencia
  • Soles negros nos muestra también que la impunidad es lo que permanece. Con el lenguaje del cine nos asoma a las diferentes capas del problema
  • Hay que asumir que estamos ante un conflicto armado. Estamos ante la presencia de un monstruo invisible que nos invade y al que no podemos nombrar. Estamos ante algo que es bastante visible si prestamos atención.
  • Para entender por qué se está desapareciendo, los mecanismos de verdad y de justicia son fundamentales
  • El primer paso es asumir que estamos ante una situación extraordinaria. Asumir que esto tiene un nombre y poder nombrarlo es importante. No lo podemos normalizar. Tiene que haber una verdad y tiene que haber justicia

Karina Ansolabehere

  • Cuando hablo de esta película siempre digo que debo todo a los periodistas mexicanos.
  • Al principio la idea era retratar los homicidios de Ciudad Juárez. Cuando leí lo que estaba pasando me tocó mucho, como a todos, y pensé en hacer una película sobre eso. No sabía nada sobre México en ese momento, pero esa idea me acompañó por muchos años
  • Quería buscar puntos similares, no porque sean las mismas cosas, pero porque las víctimas son las mismas. Las niñas de Ciudad Juárez tienen las mismas caras que las de Tlaxcala o de Ecatepec, son las mismas
  • Nosotros lo que conocemos de México es el tequila y el sol. Es el país del sol. Quería mostrar un país oscuro, y encontré el título de Soles negros
  • La idea era transmitir el temor de los personajes de la película. Quería mostrar que cada uno de los personajes viven el en temor, en distinta medida
  • No hago películas para cambiar las cosas, no es mi motor. Mi motor es más el de contar una historia
  • No sé por qué siempre estoy contando historias tristes. Pero si sirve para transformarse en un espacio de reflexión, está bien
  • Yo no quería mostrar tanto la violencia. Las buenas películas de horror lo son, porque no vemos el horror. Pero la verdad es que lo que están viviendo los mexicanos, es una historia de horror

Julien Elie

 

Pelicula-politica

La película política

La "película política"

Por Richard Peña

Cuando pienso en el tema del cine y la política, mi mente vuelve inevitablemente al famoso ensayo de Cahiers du cinéma, “Cine/Ideología/Crítica”, 1969, de Jean-Louis Comolli y Jean Narboni. Los autores señalan dos puntos que sigo considerando relevantes: 1) todas las películas son políticas, en el sentido de que todas las películas (excepto las que pueden decirse que son completamente abstractas) ofrecen un reflejo del mundo que pretende representar y en el que se realizó, y por lo tanto contiene al menos suposiciones sobre relaciones sociales y organización; 2) Ningún “filme” (escribían en un momento en el que realmente no había alternativa al celuloide) se puede hacer realmente “fuera del sistema”. Todas las películas y los medios de comunicación dependen de las tecnologías y los sistemas de distribución y exhibición que han sido creados por el sistema capitalista, por lo que uno tiene que aceptar esa contradicción incluso en las obras más aparentemente radicales.

Como buenos althusserianos que eran, Comolli y Narboni, trabajando bajo estos postulados, trataron de definir cuál podría ser su trabajo como “críticos de cine”. Para ellos se trataba de exponer la ideología y sus manifestaciones en el cine; para ellos, la ideología significaba principalmente el capitalismo, pero los críticos posteriores aplicaron su matrix al patriarcado, el heterosexismo, la supremacía blanca y muchos otros sistemas de control similares. El artículo procedía a dividir las películas en categorías: aquellas que ilustraban abiertamente y apoyaban la ideología (la gran mayoría de las películas); aquellas que atacaban la ideología tanto en términos de forma como de contenido; aquellas que la atacaban solo formalmente pero no en términos de contenido, y aquellas que la atacaban en términos de contenido pero no formalmente. Finalmente, describieron una quinta categoría de películas que parecen apoyar e ilustrar la ideología dominante, pero que, al examinarla de cerca, socavan o cuestionan esa ideología. No accidentalmente, las películas en esta categoría eran de muchos de los directores favoritos de Cahiers: John Ford, Roberto Rossellini, Carl Th. Dreyer, la “excepción del autorista”, como suelo pensarlo.

Con esta última categoría creo que Comolli y Narboni se acercaron más a la naturaleza enigmática de la noción de “película política”: la ambigüedad inherente de las imágenes y los sonidos, las maneras en las que su recepción nunca puede ser totalmente controlada o predicha. Quizás el objetivo final del cine político no debería ser expresar posturas o exponer problemas, sino crear diálogos: hacer que los espectadores sean los creadores de significado, en lugar de simples receptáculos para los pensamientos de otros. Por desgracia, en una era en la que la visualización de películas se ha transformado de una experiencia comunitaria a una cada vez más privada, la noción de la película como una incitación al diálogo pronto se convertirá en una reliquia del pasado del cine tanto como del agujero de la rueda dentada.

 

FICUNAM-Premios

En el Antiguo Colegio de San Ildefonso, se realizó la Ceremonia de Premiación de la 9ª edición del FICUNAM

En el Antiguo Colegio de San Ildefonso, se realizó la Ceremonia de Premiación de la 9ª edición del FICUNAM

El miércoles 6 de marzo a las 20:00 horas se llevó a cabo la ceremonia de premiación de la novena edición del Festival Internacional de Cine UNAM, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso. Los actores Mónica del Carmen y Gabino Rodríguez fueron los maestros de ceremonia, en la que se premió a los ganadores de las secciones en competencia de esta edición del Festival.

Aquí los ganadores de la novena edición del Festival Internacional de Cine UNAM:

COMPETENCIA INTERNACIONAL

Jurado Competencia Internacional:

  • Rick Alverson (Estados Unidos)
  • Diana Bustamante (Colombia)
  • Alejandra Márquez Abella (México)
  • Daniela Michel (México)
  • Neil Young (Reino Unido)

Premio Puma “Mejor Película”   

M, de Yolande Zauberman (Francia, 2018)

Mención especial “Premio Puma Competencia Internacional”

Present. Perfect. (Wan Mei Xian Zai Shi), de Shengze Zhu (Estados Unidos-Hong Kong, 2019)

Mención especial “Ojo de Puma al Logro Periodístico”

Soleils noirs (Soles negros), de Julien Elie (Canadá, 2018)                          

Premio Puma “Mejor Director”   

María Alché por Familia sumergida (Argentina-Brasil-Alemania-Noruega, 2018)

Mención especial “Premio Puma Mejor Director”

Dominga Sotomayor por Tarde para morir joven (Chile-Brasil-Argentina-Países Bajos-Qatar, 2018)        

Premio del Público

Soleils noirs (Soles negros), de Julien Elie (Canadá, 2018)

COMPETENCIA AHORA MÉXICO

Jurado Ahora México:

  • Viviana García Besné (México)
  • Lili Hinstin (Francia)
  • Camila José Donoso (Chile)
  • Richard Peña (Estados Unidos)
  • Ricardo Silva (México)

Jurado “Fósforo”:

  • Natalia María Durand García de León
  • Layla Al-Azzam Amezcua

Premio Puma México “Mejor Película”       

Príncipe de paz, de Clemente Castor Reyes (México, 2019)

Premio “TV UNAM”

Titixe, de Tania Hernández Velasco (México, 2018)

Premio LCI Seguros que entregó el Jurado “Fósforo”

Niña sola, de Javier Ávila (México, 2019)                                     

Premio “Estímulo Churubusco UNAM”

Titixe, de Tania Hernández Velasco (México, 2018)

                                 

ACIERTOS. ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ESCUELAS DE CINE

Jurado Aciertos:

  • Olaf Möller (Alemania)
  • Carlota Moseguí (España)
  • Erez Pery (Israel)

Premio “Mejor Cortometraje Aciertos. Encuentro Internacional de Escuelas de Cine”

El cementerio se alumbra, de Luis Alejandro Yero (Cuba, 2018)

Mención especial “Cortometraje Aciertos. Encuentro Internacional de Escuelas de Cine”

Los seis grados de libertad, de Sergio H. Martín (España, 2019)

Participaron en la ceremonia Hugo Villa Smythe, Director General de Actividades Cinematográficas (Filmoteca de la UNAM), Iván Trujillo, Director de TV UNAM, Lorenza Manrique, Directora General de Estudios Churubusco Azteca, Ricardo Carrillo González, Director de LCI Seguros, Omar Martínez Araiza, Especialista de aplicaciones y ventas técnicas de audio América Latina, y los miembros del Jurado de las secciones en competencia de esta novena edición.

El Dr. Jorge Volpi Escalante, Coordinador de Difusión Cultiral de la Universidad Nacional Autónoma de México, dio por concluida la novena edición del FICUNAM.