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En busca de la luz propia; WHAT YOU GONNA DO WHEN THE WORLD’S ON FIRE, de Roberto Minervini

En busca de la luz propia; What You Gonna Do When The World's On Fire, de Roberto Minervini

Por Maximiliano Cruz

Valiéndose de una cámara acaso fantasma, de recursos del cine directo y de una virtuosa capacidad de asimilar al prójimo, el director Roberto Minervini se sumerge en la vida de una comunidad de afroamericanos en Nueva Orleans y Jackson County, Misisipi, y configura un homenaje al pie de lucha cotidiano, a la fortaleza inmanente de un grupo de desposeídos que resisten en un territorio donde reinan, azuzados por las esferas de poder, el racismo, el abuso y el abandono.

Personajes cuya humanidad intacta sobresale con luz propia. Una apasionada cabeza de familia debe lidiar con el inminente cierre de su bar, punto de encuentro y celebración para la comunidad. Dos hermanos se desenvuelven en un ambiente hostil bajo el norte de la madre, mientras esperan la liberación del padre preso. El jefe de un pueblo originario salvaguarda las tradiciones en vísperas del carnaval Mardi Gras. Una célula del Nuevo Partido de las Panteras Negras, grupo de autodefensa pacífica, opera contra viento y marea en una zona donde la perversidad del Ku Klux Klan sigue vigente y activa.

Tras de la estimulante Texas Trilogy (Trilogía de Texas), The Passage, Low Tide, Stop the Pounding Heart, y de aquel premonitorio documento pretrumpeano de la idiosincrasia americana fagocitada por la degradación y el resentimiento, The Other Side, Minervini insiste en iluminar, esta vez en un elegante blanco y negro, el rostro oculto de la sociedad estadounidense.

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Una nueva geografía; A LAND IMAGINED, de Yeo Siew Hua

Una nueva geografía; A Land Imagined, de Yeo Siew Hua

Por Sofía Ochoa Rodríguez.

La ambición, riqueza y poder de Singapur dan vida a un litoral que es agrandado kilométricamente por manos de migrantes mal pagados con arena importada de países vecinos. Este es el escenario principal del tercer largometraje del singapurense Yeo Siew Hua, A Land Imagined. Como contraparte, del otro lado de la nueva costa se yergue la megalópolis boyante de aspiraciones futuristas. Entre estos dos polos, entre la realidad apremiante y la riqueza urbana, entre la soledad desértica de la nueva y forzada geografía, y la saturación aislante del exceso inorgánico, emergen los atribulados personajes de este neon-noir metafísico de clase trabajadora.

Un detective a punto de jubilarse y un trabajador de una de estas playas artificiales establecen un juego de sombras. Ambos han pasado semanas sin dormir, su percepción comienza a alterarse. Las líneas del tiempo se doblan y el tropo del doble apunta hacia la existencia paralela. El onirismo del filme remite a lo ‘lyncheano’, pero no en lo avezado de las imágenes, que en este caso permanecen ancladas a esa particular realidad. Es más bien en el montaje que propone una nueva forma de entender el tiempo; en el diseño de sonido y el soundtrack, que contraponen las aspiraciones globales con las realidades locales; en las actuaciones de personajes que casi milagrosamente se conectan con el otro; en los escenarios tan contrastantes donde se desarrolla la acción; en la capacidad de expansión de las conciencias que transitan entre los sueños, la explotación laboral, los videojuegos de guerra, el deseo sexual frustrado, la desconfianza y el cosmos infinito.

Con bordado fino, Yeo Siew Hua construye un mundo que postula cuestionamientos existenciales sobre el sentido de los roles que desempeñamos y accede a niveles de percepción que pocas veces se ven representados en el cine con tanta elegancia y fluidez.

Amalia-Fijo

El negro es el color más triste; AMALIA, de Omar Rodríguez-López

El negro es el color más triste; Amalia, de Omar Rodríguez-López

Por Sofía Ochoa Rodríguez

El negro es el color más triste y también el más enigmático en Amalia, el cuarto largometraje del músico, compositor, productor, escritor, actor y director, Omar Rodríguez-López. Tras el estreno de Los chidos (2012), el creador sufrió la pérdida de su madre, y su productor y editor, Adam Thomson, la de su padre. Es precisamente ese estado de dolor a raíz del luto de la muerte de la madre, lo que desencadena la acción en este filme.

Los grados de aflicción de la protagonista interpretada por Denise Dorado se iluminan en grises oscuros, predominantemente nocturnos, en un viaje de autodestrucción. La vida y la muerte, la ciudad fronteriza de El Paso (donde el director y la protagonista crecieron), las culturas estadounidense y la mexicana, el switch automático del español al inglés y viceversa; las drogas, el alcohol, la realidad y la locura, crean una sensación de movimiento, un estado de trance que se intensifica con los cada vez más arriesgados intentos de Amalia por evadir su realidad. Todo se complica con una trama trágica de tintes shakesperianos en la que la fijación por descubrir la verdad de quienes nos sentimos víctimas sin acabar de aceptar nuestra complejidad y responsabilidad, nos transforma en aquello que tanto repudiamos.

Amalia nos permite explorar el seno de una familia enferma de machismo y dogmatismo, como muchas, con un estilo intenso y enrabiado, como pocos. Si algo comparte Rodríguez-López con su protagonista es un compromiso mortífero con sus propias obsesiones. La forma no es un obstáculo para él. El creador galopa a contrapelo de cualquier influencia cinematográfica o convención narrativa; tradicional o no, arrebata lo que necesita para decir lo que quiere, con un estilo cada vez más pulido, valiéndose de sus puntos fuertes, como el diseño de sonido y la música, y una confianza plena en el valor de su visión. Valiente y salvaje, Amalia es cine auténticamente guerrillero.

Manta-Ray-Fijo

Los espíritus ausentes; MANTA RAY, de Phuttiphong Aroonpheng

Los espíritus ausentes; Manta Ray, de Phuttiphong Aroonpheng

Por Sofía Ochoa Rodríguez

El primer largometraje del tailandés Phuttiphong Aroonpheng, Kraben Rāhu, es de una historia sencilla pero audaz en su manera de narrar, maduro en la técnica y profundamente comprometido. Un pescador que por las noches entierra cadáveres furtivamente encuentra a un hombre herido escondido. Lo lleva a su casa para cuidarlo. Con el tiempo, comienzan a reflejarse el uno en el otro.

La dedicatoria que el director hace a los rohinyás al inicio del filme, establece un punto de partida de encono. Este pueblo huyó de Birmania por una limpieza étnica y se refugió en países vecinos, entre ellos Tailandia, donde también fueron blanco de discriminación, abuso y otras formas salvajes de violencia. Aunque hay denuncia, la película no se deja arrastrar por el rencor o el odio, su centro es ampliamente humano, con todo lo que el adjetivo implica.

Aroonpheng le da al entorno costero una húmeda atmósfera de reminiscencias acuáticas. Como un buzo, que observa pacientemente la existencia de sus personajes desde el cristal de su visor. Las actuaciones francas de los protagonistas permiten que esta contemplación tenga recompensas. La música del dúo Snowdrops, de reverberaciones electroacústicas, amplifica el efecto de enrarecimiento. Cada acto, cada objeto, crean suaves y delicadas ondas marinas que nos sumergen en una selva de luces misteriosas y secretos mortíferos, en los manglares de encuentros redentores, en el fondo del mar donde libremente vuelan las mantarrayas, y en los sueños, deseos y miedos de sus protagonistas. Aroonpheng explota los recursos cinematográficos para crear una experiencia de ensoñación tropical de intención compasiva y urgente resonancia política.

Love-Me-Not-Fijo

Salomé revisitada; LOVE ME NOT, de Lluís Miñarro

Salomé revisitada; Love Me Not, de Lluís Miñarro

Por Luis Rivera

La prisión de Abu Ghraib que Estados Unidos controló en Irak por muchos años, es el escenario de crítica desde el que Love Me Not se plantea. Puesto que la referencia no es directa y no existe un contexto histórico específico, la película sugiere una denuncia más amplia hacia otros gobiernos que han abusado de la misma manera.

El vehículo que utiliza Lluís Miñarro es una reinterpretación de la tragedia de Salomé que Oscar Wilde escribió a propósito del mito bíblico. Se trata de una adaptación libre de la que se vale el director para darle a sus personajes una voz distinta, más cercana a ese contexto de opresión y guerra que implicó la invasión norteamericana en Irak.

Salomé, interpretada tenazmente por Ingrid García-Jonsson, es una soldado en el régimen del país ficticio que lidera internacionalmente, y de la que Herodias (Lola Dueñas) es portavoz. El esposo de Herodias, el comandante Antipas (Francesc Orella), es un viva representación del modelo de gobernante que abunda en estos tiempos, sujetos dominados por el deseo y el poder.

De estética burlesque a ratos y en otros de tragedia militar, la película avanza hacia ese tono de dramaturgia que Wilde utilizó. Yokanaan, el prisionero interpretado por Oliver Laxe, es el punto teatral sobre el que convergen el amor, el deseo y la opresión. Cegados por la ambición, cada uno de los personajes es un espejo que sintoniza con muchos de los problemas del mundo en cualquier tiempo que se sitúe.

Ray-Liz-Fijo

Crudeza hiperrealista; RAY & LIZ, de Richard Billingham

Crudeza hiperrealista; Ray & Liz, de Richard Billingham

Por Michel Lipkes

El fotógrafo y cineasta Richard Billingham empezó a ejercer la profesión desde muy joven. Unas de sus primeras imágenes eran de su padre, que pasaba el día marginado en la recámara de su departamento bajo trágicas circunstancias de vida. Algo de esto puede ser visto en uno de sus libros más afamados, Ray’s a Laugh. Estas vivencias y las fotos cobran vida en la ópera prima de Bilingham, Ray & Liz.

La película nos mete inmediatamente dentro de la ficción en una minúscula recámara junto con Ray, que está hundido en su cama, sobreviviendo gracias a un licor de fabricación casera que le proporciona un joven mensajero. Así, Billingham nos guía a través de un formato con un recuadro rectangular que nos remite toda la película a los orígenes fotográficos de las imágenes cinematográficas.

El limbo de Ray nos transporta hacia sus recuerdos cuando tenía una existencia social, y presenciamos momentos cruciales en la vida y la desintegración del núcleo de una familia marginada por la pobreza, el alcoholismo y la crueldad. Mientras que recorremos esas vidas, la narración se enfoca en el personaje que representa al hermano joven del cineasta. Una serie de circunstancias hacen que el joven sea separado de su familia mientras que ‘Rich’ se queda a vivir con su padres, ya que se aproxima a la mayoría de edad.

Cuando vemos Ray & Liz es inevitable no pensar en dos eminencias provenientes de las islas anglosajonas del norte de Europa: primero, en el cineasta Alan Clarke (homenajeado en este FICUNAM 2019) dada la crudeza hiperrealista en un entorno popular y muy afectado por la tragedia de la sociedad inglesa; pero también en el narrador irlandés Samuel Beckett, el abismo final de Ray no es muy lejano de los personajes hundidos dentro de sí mismos que muchas veces materializó Beckett.

Teret

De silencios y omisiones; TERET, de Ognjen Glavonić

De silencios y omisiones; Teret, de Ognjen Glavonić

Por Sofía Ochoa Rodríguez

En 1999, año en que Teret está situada, el director serbio Ognjen Glavonič era un adolescente. Su primer filme de ficción se alimenta de los recuerdos y cuestionamientos de esa época, cuando la OTAN comenzó una serie de incesantes bombardeos contra las fuerzas yugoslavas, cuando tanto los bucólicos parajes kosovares, como Belgrado y sus alrededores, fueron invadidos por los retumbos de la guerra, mientras que la población se esforzaba por mantener un simulacro de normalidad. Aunque el protagonista es Vlada, un chofer de alrededor de cuarenta años que debe trasladar un camión de carga hacia Belgrado, es su interacción con dos adolescentes lo que irradia una atmósfera nostálgica y un sentido reivindicativo en el filme.

Esta road movie bélica está construida como un thriller que se revela de forma paulatina. A lo largo del camino se plantean, tanto al protagonista como al espectador, preguntas no fáciles de resolver. La más obvia es dilucidar cuál es ‘la carga’ a la que refiere el título. Podría tratarse de la mercancía incógnita que lleva el protagonista en la parte trasera del camión, o quizá es su acompañante clandestino, que cimbra sus valores alterando su cosmovisión. También podría referirse a su pasado, y el de Kosovo, ligado a la guerra y que nunca ha sido examinado con detenimiento, o al futuro que Vlada y su generación inconscientemente heredarán a las venideras, uno tan gris como el paisaje de relativización del mal en el que él, sin premeditación alguna, ha comenzado a arrastrarse.

Glavonič retoma el tema explorado en su documental Depth Two (2016), sobre la fosa común descubierta en los suburbios de Belgrado, y crea una ficción en la que la verdad comienza a despertar a un involuntario peón del fascismo. The Load señala los silencios y las omisiones personales indispensables para perpetuar crímenes masivos, pero también muestra a la comunicación franca, a la creatividad y a la búsqueda de la verdad como semillas de esperanza.

Niña-Sola-Fijo

Comprender lo incomprensible; NIÑA SOLA, de Javier Ávila

Comprender lo imposible; Niña sola, de Javier Ávila

Por Maximiliano Cruz

Arce, mujer trabajadora con tres hijos a su cargo, recibe un día la mala noticia de voz de su jefa, mientras trabaja en la maquiladora en las inmediaciones de Tijuana. Aquella mañana había salido con un mal presentimiento. Cintia, su hija de 19 años, se había quedado sola en casa. Para entonces, Arce arrastraba una turbulenta relación con su ex novio, celoso patológico obsesionado con Arce, a quien en más de una ocasión a lo largo de los años agredió y advirtió de los alcances que podría tener su “demonio interior”.

Auscultando la violencia contra la mujer en la inmanencia del ser mexicano, el director Javier Ávila acomete la reconstrucción de un crimen impune tomando como pivote narrativo el descarnado testimonio de Arce y su hija mayor, quienes intentan encarrilar la existencia tras el asesinato de Cintia, en un entorno de abandono estatal y miedo sempiterno hacia el género masculino. Con registro de calles y locaciones donde tuvieron lugar los hechos, aprovechando imágenes de archivo de Cintia para ilustrar una historia que en la vida real se repite en una delirante puesta en abismo, acompañamos a estas mujeres en su cuesta por tratar de entender lo incomprensible. ¿Cuál es el núcleo de la violencia infligida a diario a las mujeres en México por parte de los hombres? ¿Por qué ese impulso cobarde y destructor que arrasa vidas como un tren desbocado? Pareciera insuficiente todo esfuerzo por dar respuesta a estos interrogantes, más aún para las que preguntan: familiares de víctimas quienes son víctimas a su vez del círculo más podrido del patriarcado imperante.

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Estampas de familia; FAMILIA SUMERGIDA, de María Alché

Estampas de familia; Familia Sumergida, de María Alché

Por Sofía Ochoa Rodríguez

María Alché inició en el cine en 2004 como protagonista de La niña santa, de su compatriota Lucrecia Martel. Ahora, en su debut como directora de largometraje, además de que el personaje principal es interpretado por quien entonces fuera su madre, la flexibilísima Mercedes Morán, comparte rasgos con el trabajo de la consagrada realizadora argentina: hace una estampa de una familia desde lo íntimo, hay un gusto palpable en los diálogos por recrear la oralidad y sus dinámicas, la realidad y los sueños conviven sin exabruptos, y el sonido está diseñado como otra ficha que aporta y a veces incluso detona momentos en la historia.

Marcela, esposa y madre de tres jóvenes, acaba de perder a su hermana, Rina, una mujer soltera, hasta cierto punto estrafalaria. A Rina la conoceremos únicamente de forma indirecta, a través de los objetos que le pertenecieron y de los recuerdos e impresiones que siguen afectando a los personajes. La cineasta Hélène Louvart (Pina, 2011; Beach Rats, 2017; Petra, 2018) encuentra la luz de las pequeñas cosas y esto resulta ser una virtud esencial, pues la mayor parte del filme transcurre dentro de un pequeño departamento, que no deja de verse dinámico, contaminado por la pesadez de sus personajes y polifacético, según el estado anímico de quien lo habite, sea un vivo o un recuerdo.

Las relaciones que se gestan entre los actores y los objetos están trabajadas con tal compromiso que resultan significativas y reveladoras de lo que sucede entre los integrantes de la familia, cuyo trato fluctúa entre la neutralidad, el amor, la indiferencia, la compasión, la sensualidad y la agresión. Al retratar el luto, Alché hace evidentes dinámicas tabú que podrían ser parte de cualquier grupo fraterno, y lo hace sin intensas oscuridades, sino desde la luminosidad y el ajetreo de la vida diaria, que es donde se gestan los acontecimientos que pueden ser simultáneamente grandes para algunos, profundos para otros e imperceptibles para el resto de los miembros, incluso cuando viven amontonados, compartiendo y contribuyendo al mismo desorden del que a veces se vuelve urgente salir para respirar.

Present.perfect

El instante que no fenece; PRESENT. PERFECT, de Shengze Zhu

El instante que no fenece; Present. Perfect, de Shengze Zhu

Por Maximiliano Cruz

En torno a la billonaria industria del live-streaming en China ha proliferado un fenómeno de inusitados alcances extra mercantiles. En paralelo a populares presentadores que generan contenido consumido por millones de chinos al año, operan anchors, término en inglés que denota a los que transmiten, cuyo único canal de interacción con el mundo, y a veces único modo de ganarse la vida, es a través de transmisiones de momentos cotidianos en tiempo real, no siempre a nutridas audiencias. De diversas provincias y dialectos abarcando un amplio rango de oficios, hobbies y conflictos que van del aburrimiento de sus protagonistas a las habilidades físicas especiales por nacimiento o accidentes, las sesiones elegidas por la directora Shengze Zhu nos adentran en la esfera cotidiana de anchors que comparten entre sí la marginalidad y una mirada donde brilla el optimismo a pesar del infortunio. En la coyuntura que vivimos donde el mundo tangible se amalgama con el virtual, la desventura de los personajes deviene en empatía gracias al dispositivo, que además de trascendencia, otorga beneficios económicos pues los anchors pueden recibir regalos virtuales canjeables por dinero.

Presente perfecto, en el idioma inglés, es un tiempo verbal que refiere hechos ocurridos en un pasado reciente con influencia en el presente. Para Shengze Zhu, el presente perfecto sería, en todo caso, el instante que no fenece. El acto de recopilar y ordenar en un entramado narrativo imágenes que en esencia pertenecen al ámbito efímero del live-streaming es, de por sí, una contravención del dispositivo y revela un claro interés por estirar las fronteras del documental hacia cautivantes territorios. Atenta a la humanidad de los personajes en las decisiones cardinales del montaje, la directora logra este asombroso testimonio en blanco y negro de la soledad, echando luz sobre un revelador suceso sociocultural de nuestro tiempo.