Critica

Pere Portabella: Voluntad, forma y discurso en 24 cuadros

Pere Portabella: Voluntad, forma y discurso en 24 cuadros

“La palabra Cultura nos instituye como personas”
Pere Portabella

Pere Portabella, cineasta, productor y político catalán, charló con la crítica de cine Carlota Moseguí, en una videoconferencia presentada por la Cátedra Bergman, en el marco de FICUNAM 9.

  1. La tendencia de los poderes es separar la política de la cultura
  2. En el arte, en el cine, en la política lo importante son los códigos
  3. El cine tiene que estar fuera del control político
  4. Hay una tendencia de poner a la cultura en un sitio completamente aparte. No hay que separar jamás la cultura. Hay que restaurar la cultura como un elemento fundamental que envuelve todas las actividades
  5. Viridiana significaba un reencuentro de personas que tuvieron que exiliarse
  6. Nunca he militado en un partido, pero he sido leal a las fuerzas progresistas
  7. El arte es una aproximación seria que nos hace crecer. Plantea en la mirada una complejidad seria
  8. La simplificación del arte vende, facilita. La complejidad enriquece
  9. Tienes que subrogarte a la obra y hacerla tuya
  10. Hice códigos nuevos. Es toda la historia del arte. Mis películas tenían un lenguaje que ofrecía al espectador un cambio de actitud
  11. Estas películas figuraban por la clandestinidad. La clandestinidad era la manera de funcionar más funcional
  12. La palabra militar es un error. En una dictadura, militar es una necesidad. En un sistema democrático la militancia no tiene sentido. Activista o afiliado, el nombre es muy importante
  13. La palabra Cultura nos instituye como personas
  14. Lo más importante, mi consejo: implicaos, meteros en la pomada. La palabra es implicarse
  15. La política actual deja mucho que desear. Hay que implicarse. Los únicos que podemos solucionar somos nosotros, la gente
  16. Siempre al final de la historia, estás tú. Debes ser generoso
  17. No hace falta ser un héroe ni valiente. Hace falta colocarte en el lugar donde hay un millón de personas e involucrarte
  18. Yo siempre aconsejo que por mal que esté la situación, hay que estar abiertos para mirar los imprevistos. Involucrarse
  19. Roma, de Alfonso Cuarón es una película inteligente, de alguien que altera el orden cotidiano. Crea un espacio, una coreografía para que todo lo que sucede adentro se mueva en función del movimiento de cámara
  20. Les sugiero vivir de una forma expansiva y abierta. No tener miedo a equivocarse
  21. Antes de construir un relato de resistencia lo que tienes que hacer es resistir
  22. En mi adolescencia me impactaban los musicales de Broadway, me encantaban
  23. En el proceso creativo, parte de las ideas. Las ideas en general son ingrávidas, como plasma en el mar. Las ideas son pesadas y ellas mismas van generando sus cambios
  24. Pero mucha atención cuando aparecen las ocurrencias, porque son letales. Hay que mantener ante todo las ideas
FICUNAM-apuntes

De la pantalla al papel

De la pantalla al papel: Foro de la Crítica Permanente

Rafael Guilhem y Sofía Ochoa conceptualizaron el Foro de la Crítica Permanente de esta edición del festival. Aquí una conversación entre ambos.

Rafael Guilhem: Cuando veo una peli, tomo notas durante la película y eso me ayuda mucho porque siento que en el escribir también está el pensar. Escribir es lo mismo que pensar para mí. El contacto con la materia te permite forjar ideas que surjan mediante la escritura y no antes. Y lo que intento cuando me acerco a las películas es esa tensión entre no sobreinterpretar la película ni pensarla como algo que yo quiero ver sino intentar dilucidar qué está en la película que yo no sé. Qué visión del mundo me propone que yo conozco y cómo puedo ampliar mi mundo a través de la película.

Sofía Ochoa: Pero llegas a eso ¿cómo? ¿A través de pensar, de la intuición…?

Rafael Guilhem: Pues intento sujetarme más bien al material de la película. Sí, en ese sentido sí creo que hay que poner atención a la forma de la película, a las imágenes, a los sonidos, a las palabras también. Y yo lo que intento es siempre encontrar el sistema que articula la película. Siento que a lo mejor hay cosas que se repiten, no tanto en el tema sino en la forma. O sea, digamos, intentar ver cómo está filtrando la experiencia ese realizador o la película. ¿Tú cómo…?

Sofía Ochoa: Conmigo mientras más tiempo ha pasado… al principio era una crítica muy racional y estaba muy al pendiente de la forma, de cómo la forma conectaba con el discurso. Y conforme ha pasado el tiempo he tratado de confiar más en mi intuición. Entonces encuentro momentos o señales en la película, “nudos” por llamarles de alguna manera, que pueden ser de significados, sonido, actuación, un nudo fílmico por decirle de algún modo, y me voy con eso. Cuando veo la película como que trato de abrirme lo más que pueda y ser un receptáculo. Trato de suspender la razón y recibir la película, dejar que me impacte. Estoy exagerando un poco. No logro hacer eso todo el tiempo, porque también ver una película es una experiencia. Pero a eso es a lo que le apunto

Rafael Guilhem: O sea, aunque no lo hagas, te orientas hacia esa posición, como estrategia, digamos.

Sofía Ochoa: Sí, exacto. Y de hecho, cuando tengo chance, me preparo para eso. Sobre todo en la primera vista. La segunda es muy diferente. Cien por ciento razón. Saco notas. Estoy comparando. Si lo estoy viendo en mi casa, pongo pausa, regreso. Estoy con mente de investigador. Pero la primera sí trato de que sea lo más sensorial posible. Y cuando acaba la película trato de recordar esos nudos, que me impactaron más, donde más sentí algo y trato de investigar en mí. Qué sentí, por qué lo sentí, y luego ya me voy al análisis, a entender qué de la forma, qué del discurso, qué de los componentes cinematográficos me llevaron a ese momento. Y al escribir trato de ser lo más, desde mi punto de vista, precisa posible. Incluso llego a ser un poco descriptiva, creo, porque me parece que describir es también interpretar. No me siento cómoda hablando en términos absolutos. Simplemente trato de decir “esto es lo que vi, para mí funciona de esta manera”. Y al momento de poner adjetivos que es algo que trato de usar con mucho pudor, intento escribir como si estuviera escribiendo poesía. Pienso “no es que tenga que poner una palabra aquí. Sino: hay solo una palabra y la tengo que encontrar”.

Rafael Guilhem: Me recuerda un poquito esta idea de que la experiencia es más grande que nosotros. De algún modo la forma en la que te acercas a las películas se parece a como si primero pasara la experiencia sobre ti y después ya es momento ya quizá de empezar a escribir, de organizar esa experiencia. Empiezas a caer en cuenta de las cosas. Y de algún modo la escritura, la crítica, es también empezar a organizar esa gran experiencia. Como dices, encontrar esas palabras que… porque al final creo que esa es también la importancia de las palabras, que vas a darle permanencia a algo, vas a dialogar con esa experiencia por la que pasaste pero al inscribir esa experiencia en palabras, también la vas a enriquecer. No solo estás –digamos- registrando una experiencia, estás ayudando a que se preserve.

Sofía Ochoa: Claro. Y ahí creo que los críticos podemos llegar a ser tramposos o manipuladores, consciente o inconscientemente, porque tú tienes una experiencia ( y aquí ya voy a hablar justo como no me gusta, en términos absolutos) que tratas de que sea lo más libre posible. Iba a usar un adjetivo un poco más mamón: “pura”. Y al momento de escribirla tú sabes que puedes cambiar ese recuerdo. Cambiar los recuerdos de algo tan abierto como es algo que sentiste, es muy fácil hacerlo a través de las palabras. Por eso creo que hay que bajar la palabra adecuada, no la palabra que tú quieras, no la palabra que suena bien, sino la palabra que es, porque al final las palabras son puntos de encuentro sociales, son acuerdos sociales, pero en realidad las experiencias son únicas. Entonces, al momento de que tú bajas lo que es una película, que es algo muy complejo y que produce emociones muy complejas en los espectadores, tú puedes sin querer y por la autoridad que tienes (nada más por estarlo poniendo en palabra escrita, ya tiene una autoridad distinta a que si lo platicas afuera de la sala de cine y además eres crítico de cine y además un medio te está avalando), puedes estar de alguna manera guiando la experiencia del espectador.

Rafael Guilhem: Justo creo que esa es la particularidad de la palabra de la crítica cinematográfica, que al final está sujeta a otra cosa, que en este caso es la película. Como dices, no es como que puedas ponerte a escribir lo que quieras, sino que el rigor parte de que estás hablando de un objeto específico que sería la película. Obviamente las lecturas pueden ser muchas, pero digamos que, creo que la buena crítica está en esa tención, en no separarte tanto de la película, pero separarte lo suficiente para crear una lectura extensiva de ella, que no se limite a lo que ya todos vimos sino a encontrar otras cosas que no se han visto.

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Christoph Friedel en 16 mm

Christoph Friedel en 16 mm

El 1 de marzo, en el Auditorio del MUAC, el productor alemán Christoph Friedel charló con el cineasta argentino Iván Granovsky, sobre su proceso de trabajo, en el marco de CATAPULTA, la nueva plataforma al fomento creativo del FICUNAM. Conócelo aquí en 16 mm:

  1. A lo largo de su carrera, que cuenta con más de 50 proyectos, muchas de las producciones de Christoph Friedel se fueron vinculando con América Latina
  2. “Es la primera vez que tengo tres películas en un festival (FICUNAM 9), no es normal”
  3. La charla comenzó con la más reciente producción de Friedel, la película de ciencia ficción High Life, de la directora francesa Claire Denis, que tuvo su estreno latinoamericano en el marco de la inauguración de FICUNAM 9
  4. “Claire Denis trabajó como asistente de Win Wenders, así que tenía cierta relación con el cine alemán”
  5. “Con High Life sabíamos que tendríamos que hacer algo muy diferente porque no podíamos competir con el presupuesto de una película de ciencia ficción hecha en Hollywood”
  6. “En High Life, Claire Denis quería tener espacios que recordaran a la Tierra”
  7. “Alemania no es un mercado fácil para el cine. Porque el público quiere ver la misma receta todo el tiempo”
  8. “En el cine tenemos que estar conscientes de que es un arte muy caro y que todo tiene que ver con dinero. Necesitas a mucha gente y necesitas mucho dinero. Es un reto que abre nuevas posibilidades”
  9. “Al producir cine de autor no hay límite, no hay un sólo modo de producción. Quiero hacer un cine que haga que la gente piense, que discuta. A mí me gusta mostrar un cine que muestre diferentes capas de la realidad”
  10. “Si comparas la literatura y el cine, en el cine tendemos a creer en lo que vemos. Un buen libro, no es una buena película. Siempre he tenido dudas al respecto. Un buen libro es un buen libro, y una buena película, es una buena película”
  11. “No quiero ser el productor que impone cosas que el autor no quiere. Por eso, prefiero que el encuentro con los autores sea cara a cara”
  12. “Como productor, no puedo prometer más de lo que puedo hacer. No puedo prometer demasiado”
  13. “La discusión entre el productor y el director es acerca de lo que se puede hacer, sin dejar de lado la idea que el autor quiere contar. Es difícil, pero tenemos que verlo como un reto positivo”
  14. “Primero, me enamoré de Latinoamérica por la literatura, no por el cine”
  15. “Para elegir un guión siempre hay argumentos diferentes, no se trata sólo de gusto, se trata también de que podamos hacer la película”
  16. “Aún hay lugar en el cine para contar buenas historias”
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Arrancó la novena edición del FICUNAM

Arranca la novena edición de FICUNAM

“La vocación de FICUNAM ha sido siempre la de articular otras miradas que muestren la enorme diversidad de lo humano” Jorge Volpi

En la ceremonia de inauguración del Festival Internacional de Cine UNAM, Hugo Villa, director de la Filmoteca, describió esta novena edición “como una nueva era para el Festival de la Universidad”.

Inti Muñoz, en representación de Alfonso Suárez del Real, Secretario de Cultura de la Ciudad de México, agradeció a los asistentes por apoyar la cultura y reconoció que el FICUNAM es un espacio público que honra el papel de la Universidad”.

A su vez, María Novaro, directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) se pronunció a favor de la celebración del FICUNAM: “Me complace muchísimo que vamos a ver el cine más intrépido, el más atrevido, el que abre caminos inéditos del cine mundial y del cine mexicano”.

Posteriormente, Abril Alzaga, directora ejecutiva del FICUNAM, realzó la importancia de la transición: “Este es un año de cambios en nuestro país. La comunidad cultural y cinematográfica está pendiente de lo que puede ser el futuro, en su relación con las instituciones, con las leyes que le atañen y con las condiciones de producción y exhibición del cine. Es por tanto, una etapa que requiere la participación activa de nuestro colectivo,  para diseñar fórmulas de largo aliento y avanzar en la conformación de políticas públicas, que aporten certeza a la creación artística y a la promoción cultural”.

Michel Lipkes, director artístico del FICUNAM describió al Festival como un instrumento que suscita un intenso diálogo estético: “estoy convencido de que el cine es, entre otras muchas cosas, lo que cada uno quiere que sea. Mi deseo ha sido que la responsabilidad que conlleva ser un narrador cinematográfico surja del gesto de la resistencia hacia el caos de la realidad, que implique un viaje de ida y de vuelta hacia un mundo desconocido, que nos permita encontrar cierto orden, reflejarnos en él, y quizás transformarnos

Finalmente, Jorge Volpi, Coordinador de Difusión Cultural de la UNAM cerró la ceremonia con las siguientes palabras: “Si algo nos ha enseñado este inicio del siglo XXI, dominado en muy buena medida por distintas formas de discriminación, por el racismo, por el sexismo, por la homofobia, por la barbarie, es que no puede haber  una sola mirada que nos defina, que no podemos tolerar tampoco mirar de una sola manera a los otros. La infinita riqueza de lo humano está en las distintas posibilidades de mirar a los otros y de intentar mirar a los otros desde aquellos puntos que no son justamente los nuestros. La vocación de FICUNAM ha sido siempre esta, articular otras miradas que muestren la enorme diversidad de lo humano. Esa mirada se refuerza ahora en esta nueva etapa dirigida por Abril Alzaga y Michel Lipkes, queriendo mostrar justamente a través de su programación esta enorme riqueza y esta enorme diversidad de cómo podemos mirar a los otros, y de cómo podemos ser otros mirándonos a nosotros mismos”.

¡Bienvenidas las posibilidades infinitas de mirar!

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Algún tipo de verdad

Algún tipo de verdad

Alejandra Márquez Abella, directora y Jurado en FICUNAM 9

La política habita el cine, es su huésped irremediable. Quizás es la forma en que lo hace lo que termina por definir autorías y estilos. El cineasta puede tomar el camino directo, plantear un discurso de forma clara y frontal, sin recovecos, sin complejidades; quedándose, si le va bien, en el retrato y, si le va mal, en el panfleto. En este caso, la idea de la película, su “moraleja” o su “mensaje” aparecerá de manera literal en las situaciones, en el arco de los personajes y en casos peores, incluso en los diálogos. Lo que sea que “quiere” la película estará insertado y será vaciado en el espectador como si se le estuviera alimentando por un tubo. Hay muchos ejemplos de otros caminos, la historia del cine misma está pavimentada con ellos. Desde los cineastas clásicos que sorteaban la censura de la época, pienso en esa escena en Trouble in Paradise, donde ante la imposibilidad de proyectar cualquier alusión sexual en pantalla, Lubitsch decide filmar la sombra proyectada de los amantes sobre la cama. ¡Los puso en la cama sin ponerlos, el genio!; hasta la resignificación del tiempo narrativo que plantea Lucrecia Martel, propuesta rebelde a la narración tradicional, al tiempo antropocéntrico, capitalista.

El cine o más bien, los elementos que lo componen: El encuadre, el movimiento, el sonido, el color, la dirección de actores, la luz, el arte, el vestuario, se organizan convirtiéndose en lenguaje, que a su vez es capaz de articular posturas, puntos de vista, una conversación profunda y compleja con el sujeto sentado en la butaca, un discurso que se desdobla y se separa del planteamiento puramente estético.

Las decisiones del cineasta siempre van a hablar; el “alma” de la película estará contenida en éstas. La película será política porque habrá escogido un lugar desde el cual mirar al mundo, aunque esta no sea la intención de su creador. Estarán las películas que sean complacientes con el estatus quo, intencionalmente o no, y las que pretendan romper con él. Estarán las películas que pretendan obviar el lenguaje cinematográfico y las que lo pongan al servicio del espectador para encontrar, en complicidad con él, algún tipo de verdad.

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FICUNAM desde dentro y desde fuera

FICUNAM desde dentro y desde fuera

Por Abril Alzaga, directora ejecutiva del FICUNAM

La Cátedra Bergman se gestó en 2010; es decir, de manera paralela al FICUNAM. Esa coincidencia en tiempo y espacio dio a lugar a una de las colaboraciones más afortunadas y productivas entre proyectos de la Coordinación de Difusión Cultural. Dos proyectos hermanos para ofrecer un escaparate del cine que no llegaba a México por la vía de los circuitos regulares y un espacio de reflexión más profunda sobre su quehacer.

Por un lado, FICUNAM ofrecía una programación curada con mucho rigor en lo que respecta a la parte formal del cine. Un cine que obligaba a abrir la discusión y el diálogo con los creadores. Y por el otro, la Cátedra Bergman ofrecía el espacio para diseccionar los procesos creativos entre creadores nacionales e internacionales, y de diálogo directo entre los creadores con el público.

Para mí FICUNAM abría el horizonte a cinematografías que solo programadores muy curiosos y ávidos de explorar lo que ocurría en los márgenes podían ofrecer. Desde ahí trabajamos en la concepción de cómo detonar la discusión y cómo invitar a recibir estas propuestas para generar más públicos, que resultó por ejemplo en la creación del Foro de la Crítica y los modelos de conversación para las clases magistrales. Siempre hubo el interés por colaborar de una manera muy cercana al festival con el fin de enriquecer.

Esta cercanía con el festival desde la estructura interna de la UNAM me ha dado herramientas vitales para tomar la dirección ejecutiva del FICUNAM y para saber valorar el legado que recibimos en las manos. Hemos conservado todo aquello que le ha dado identidad, como por ejemplo las competencias o el catálogo escrito de manera crítica como un sello irrenunciable. Y también lo hemos crecido, explorando nuevas zonas como el proyecto CATAPULTA, un esfuerzo para ayudar a películas que nos gustaría ver programadas, a que sean concluidas y encuentren un lugar en el mundo para ser proyectadas.

Si bien cuento ocho años de colaboración cercana con el festival, FICUNAM ha sido un reto enorme. Una cosa es colaborar en un espacio muy específico y otra meterse en las entrañas de la organización de un festival de cine en la que se comparte la toma de decisiones. Una cosa es entender el espíritu y los objetivos del festival, y otra insertarse en la lógica de la distribución, de los tiempos de terceros, los apoyos financieros, de un equipo más o menos formado y más grande que se va incorporando de a poco, al tiempo que se quiere conservar el nicho creado y crecer sin sacrificar identidad. No ha sido fácil pero sí emocionante. Seguramente habrá que pulir muchas cosas para la siguiente edición, no cabe duda. Pero si el público encuentra algo que llame su atención y lo haga salir de las salas, tanto del cine como de las conferencias, con ganas de intercambiar ideas y abrir una conversación, habremos completado nuestra primera misión.

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El festival de cine que flota en un mar de lava

El festival de cine que flota en un mar de lava

Por Mauricio Rocha, arquitecto

Ciudad Universitaria, que se construyó en los años cincuenta, es la mejor obra de arquitectura mexicana que se realizó en el siglo XX; un grupo de edificios construidos en un lugar donde la vegetación emerge en una gran extensión de piedra volcánica. La gran virtud de este conjunto fue componer la construcción de las diferentes facultades para lograr un gran vacío al centro, logrando un campus inspirado en nuestra arquitectura prehispánica y logrando hasta el día de hoy un gran espacio público que no solo utilizan los estudiantes y maestros, sino que también los fines de semana es habitado por la comunidad de nuestra ciudad como un gran parque.

La inspiración de integrar la arquitectura al paisaje natural del pedregal proviene de Luis Barragán, que ya unos años antes había planeado la urbanización de jardines del pedregal y había puesto reglas muy específicas de cómo los edificios debían convivir con el mar de lava que contiene el territorio. Después, fue también asesor en la conceptualización de CU.

En los setentas existió la necesidad de crear una oferta cultural en la Universidad y se decidieron en hacer diferentes edificios en la reserva ecológica al sur del campus universitario. Se logró una gran pieza de land art por un grupo de artistas encabezados por Federico Silva, Mathias Goeritz y Helen Escobedo, que construyeron una circunferencia en base de varias piezas monolíticas como un borde minimalista que define y concentra la atención de los visitantes en un fantástico mar de lava. Por otro lado, encomendaron a los arquitectos Orso Núñez y Arcadio Artis la construcción de la hemeroteca, sala de conciertos, salas de teatro, danza y cine, y concibieron en su propuesta arquitectónica unos volúmenes en concreto aparente con texturas en líneas verticales que descansan como grandes piedras en los jardines volcánicos. Entre estos volúmenes se abren patios, plazas y ciertos puentes de entrada a los edificios, siempre dejando presente el suelo orgánico que los rodea y los contiene.

Tener la experiencia de recorrer estos espacios, es entender y concientizar la importancia de poder habitar una reserva ecológica sin afectarla, de tener en nuestra ciudad espacios públicos abiertos a cualquier ciudadano donde se fortalece la conciencia cultural a partir de los eventos que ofrece la UNAM, y también se fortalece la conciencia urbana que nos recuerda que sí se puede habitar un lugar donde fluye la naturaleza como hace muchos años sucedió con la antigua Tenochtitlán.

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Cómprame un revolver: ideas y más ideas

Cómprame un revolver: ideas y más ideas

Ivonne Fuentes y Adam Zoller se encargaron del diseño de producción y el maquillaje de Cómprame un revólver (2018) respectivamente. Aquí, una conversación entre ambos.

Ivonne Fuentes y Adam Zoller se encargaron del diseño de producción y el maquillaje respectivamente de la película Cómprame un revólver (2018), dirigida por Julio Hernández Cordón, que se presenta en la sección Atlas de FICUNAM 9. Aquí, una conversación entre ambos.

Adam Zoller: ¿Por qué optaron por plasmar la muerte en dibujo?

Ivonne Fuentes: Una de las ideas básicas que trabajamos con Julio fue que esto era una historia de violencia contada a partir de la mirada de una niña. Con esa regla, a pesar de que estamos hablando de acontecimientos rudos, se permitía la fantasía y jugar con la imaginación de la niña. Ella no ve el crimen organizado de una manera tan directa como los adultos. Por eso la película tiene esta parte que toca la fantasía. En este mundo que tiene sus propias reglas, se permitía inventar cualquier cosa que quisiéramos nosotros. Un poco porque Julio tiene esa mirada del cine que rompe con lo tradicional. Él ya en otra película había utilizado algunos elementos pintados y los colocaba de tal manera que se veían bien en perspectiva. Me había parecido un recurso increíble y estaba muy impresionada con esa decisión. Una opción era integrar esos amigos que tiene Julio para que dibujaran los cuerpos de los muertos, pensando en no ser tan explícitos respecto a la muerte, siguiendo la mirada infantil. Eso se sumó al hecho de tener tantos extras, tirados en el piso, bajo el sol, con sangre, eso se complicaba muchísimo. Pues fue una gran oportunidad de, por un lado, eficientar el rodaje, pero por otro lado poner un pie en la parte plástica e introducir esos otros recursos que tienen que ver más con las artes visuales. Julio es bastante libre al momento de crear y tomar decisiones y se permite esas cosas. Tomar la decisión de pintarlos fue una decisión que tomamos entre los dos. Contratamos a su amiga, Andrea Mármol, que pinta increíble, y ella y una chica que le ayudó se echaron todos los cuerpos. Lo que hicimos fue buscar un montón de fotos de muertos acribillados, le pasamos una selección a la chica y ella escogió de estas referencias. Los cuerpos se pintaron a partir de la propia fotografía de referencia, lo cual complicaba mucho la posición en la que estaban, si los queríamos poner en primer plano y así. Así fue que a Julio se le ocurrió que era más fácil colocarlos en el piso y hacer una toma aérea de los cuerpos. Fue bastante productivo y a mí me gustó mucho.

Adam Zoller: ¿Cómo inicias tu proceso creativo?

Ivonne Fuentes: Yo lo que hago es leer el guion y a partir de la primera lectura del guion siempre surgen las primeras imágenes del proyecto, de la estética. En mi cerebro aparecen colores, texturas y referencias directas de cosas que he visto. Anoto ideas de color, y de estilo. Luego me junto con el director y le suelto todas estas ideas, sobre cuál fue mi primera impresión del proyecto. A partir de lo que el director me diga, sobre si hay algo en esa ruta que ajustar, empiezo a trabajar y digamos que le dedico una buena cantidad de tiempo a bajar todas esas ideas con referencias visuales de todos lados, referencias que saco de internet, referencias de libros que tengo, de diferentes lados y todo eso lo voy juntando y armo una especie de carpeta, una presentación en pdf donde se alcance a apreciar el ambiente general de la película junto con los colores que estoy pensando y texturas y demás, y a partir de esa carpeta nos sentamos el director y yo de nuevo a compartir ideas y opiniones y de ahí van saliendo más ideas y más ideas, entonces se empieza a bocetar la película. Me imagino que en tu caso es un poco igual. Supongo que todos los departamentos pasamos por el mismo proceso.

Adam Zoller: Mi proceso creativo es muy similar. Como tú dices, cada departamento recibimos el guion. Lo leo una vez de corrido, sin hacer anotaciones, para seguir la historia. Después le doy otra leída y ahí sí me voy haciendo mis apuntes, de los efectos, de los personajes, indicaciones que están dentro del guion y sobre eso ya empiezo a tener una conversación con el director, sobre cómo se imagina este mundo que está proponiendo. A mí me ayudan mucho las referencias y tratamos que todo sea fluido y que se integre bien: arte, maquillaje, vestuario. De ahí ya es crear los prostéticos para cada efecto necesario, de ser posible de antemano, sobre todo si hay que llevarlos fuera de la Ciudad de México. Después es esperar que todo salga bien y divertirse, y disfrutar lo que hacemos, porque todo lo hacemos con mucho amor.

Ivonne Fuentes: Con Cómprame un revólver, tenía dudas de si esta película debería de ser futurista. No necesariamente futurista pero sí en un tiempo indeterminado. Lo platicamos Julio y yo, y él no había pensado para nada que fuera una película futurista, él quería que fuera una película actual. Estuvimos reflexionando y definitivamente no podía ser una película actual porque las reglas de su guion eran distintas de lo que es México. Después dijo, pues sí, hagámosla futurista. Pero con el tiempo, entre los dos platicando, durante el proceso de un mes de reflexión, nos dimos cuenta de que no, que no era cierto que tuviera que ser futurista, y que en realidad estábamos hablando más de símbolos, de ideas. Estábamos abstrayendo la idea de la violencia y del crimen organizado a un concepto. La película no es que esté situada, no es que tengamos que relacionarla directamente con una fecha, sino que es más bien hablar de una idea global sobre un México que está siendo violentado. Nos zafamos del concepto futurista y continuamos sin tener que definir qué fecha era.

Adam Zoller: Yo lo que más valoro de trabajar con Julio es que da bastante libertad creativa en cuestión del diseño y está abierto a cambios orgánicos que se plantean en el momento, a veces. Sus personajes son muy interesantes, entonces dan mucho sobre qué trabajar en cuestión de diseño de personaje. A mí me dio bastante libertad para llegar a los personajes que estábamos creando. Me gusta mucho su manera muy libre de dirigir. Básicamente el guion es una sugerencia. Él se va guiando por lo que siente que es necesario.

Adam Zoller: ¿Cuál fue el más grande reto de Cómprame un revólver?

Ivonne Fuentes: Pues mira, el reto más grande de la película fue quizá el humo rosa porque originalmente quería Julio que fuera el humo con forma de figuras geométricas que salían volando en el aire, pero no lo quería hacer en posproducción. Había que inventar alguna forma para que saliera el humo a través de la trompeta y se empezara a convertir en cuadrados, triángulos y círculos. Hicimos unas figuras de acrílico para contener el humo pero era muy complicado conectar esa figura a la trompeta y después hacer que las figuras geométricos flotaran en el aire. Estábamos en medio del desierto, no había de dónde colgarse. El caso es que eso fue todo un show de buscar soluciones. Hicimos pruebas que no le gustaron del todo a Julio. Al final decidió que solamente iba a salir el humo del tráiler del papá y quitamos ese recurso. Esa fue la parte que más nos hizo dudar y sufrir, y al final ni siquiera lo logramos concretar, sobre todo porque Julio no quiso usar de ninguna manera el recurso de posproducción.

El segundo reto fue armar los tanques antibalas que tenían los narcos porque había que encontrar un muy buen herrero que adecuara un par de camionetas. Resultó que el herrero que conseguimos en hermosillo fue una joya maravillosa, yo le estaba haciendo unos dibujos bien elaborados para tener las medidas exactas de todas las piezas del coche y de pronto cuando lo vi la primera vez me dijo “no, ya, ya entendí, no hace falta que me des ningún dibujo. Con eso yo ya arranco”. Y tal cual: entendió perfecto el diseño. Arrancó y después juntos fuimos adecuando ciertas necesidades como que el coche no se calentara tanto con esa laminota y luego pues cómo lograr que se oxidara rápidamente para que se viera un metal oxidado. No quisimos usar madera porque considerábamos que la textura y la sensación del vehículo iba a ser distinta. Queríamos que fuera algo real, que su peso fuera el correcto. A mí me gustó mucho porque cuando avanzaba hacía sus sonidos de metal. Esa fue una joya, ese gran descubrimiento juntado con ese herrero.

Ivonne Fuentes: ¿Cuáles fueron tus referencias principales para diseñar al personaje del papá?

Adam Zoller: En parte Julio me pidió un papá drogadicto, junkie, me fui mucho por referencias de adictos al meth, al crack, indigentes, pero también, dándole un poco de elementos bajo el sol, texturas, cicatrices específicas que me pidió Julio, y básicamente era armar un personaje entrañable, lleno de texturas, pero tampoco tan complicado por los tiempos más que nada. También hubo una cuestión de tatuajes que se decidió poner. Uno de esos tatuajes era un Hulk, porque su hija se iba a llamar Hulk originalmente. Y también como amaban el béisbol, pues había cosas relacionadas, como la calavera con los huesos de bats de beisbol. Básicamente era eso: un junkie al que le gustaba mucho el béisbol.

Ivonne Fuentes: ¿Qué fabricaste para hacer ese personaje, hiciste prostéticos?, ¿cuáles eran los pasos que seguías cada día para transformarlo?

Adam Zoller: Primero que nada se le hizo un corte de cabello medio sarnoso, que había que estar retocando a cada rato. Mi querida Rossana Lazcano se enfocaba en eso, y fabricamos un par de cicatrices, que eran tipo transfer, que son como esos tatuajes tridimensionales que se pueden pegar con agua, entonces son relativamente fáciles de aplicar. A veces se los dejábamos y se los podían retocar para no estar poniéndolos diario. Después de eso se le ponía mugre, muchísima mugre, textura en la piel, para hacerlo ver enfermo, chupado, básicamente hacerlo ver jodido diario. Creo que en total nos tardábamos como 45 minutos, media hora. Lo hacíamos bastante rápido.

Ivonne Fuentes: ¿Hay algo que hubieras hecho diferente ahora que ya pasó más de un año?

Adam Zoller: Yo creo que la mano de uno de nuestros personajes que se encuentran la hubiera hecho un poquito más momificada. Pero igual eso le hubiera quitado un poco del lado fantasioso que llevaba esta película…

Ivonne Fuentes: Yo creo que la mano que hiciste fue una cosa hermosa. A mí me causó mucha impresión que se pudiera mover un poco. Sí parecía una mano que hubieran cortado hace muy poco tiempo y creo que eso me causaba más impresión que ver una mano pues ya momificada. En mi opinión, no cambiaría eso para nada.

Sabes qué, quizá nos faltó hablar de Huck, de cómo fuimos diseñando ese personaje. Yo te cuento de lo que me acuerdo y a ver si tú lo puedes complementar. Nos basamos mucho en niños de la calle, muchos vagos, sucios, sobre todo tuvimos una referencia de una película que le gusta mucho a Julio que no me acuerdo del título. Es esta película de la niña que vive con su papá, y hay un diluvio y se quedan solos, y la niña se la pasa todo el día sola, sucia, jugando. Nuestra lógica de partida era que la niña nunca se bañaba, porque el papá como se la pasa drogado pues no la atiende, y que ropa no tiene, tiene ese cambio y si acaso tendría uno más, y es una ropa que estaría sucia, lo mismo con el pelo, no se peina, y pues tiene un poco de mugre normal de la tierra, de estar ahí en el campo de béisbol. Entonces me acuerdo que vimos unas referencias de mugre en los brazos, en la tierra, de cómo se van marcando… ese también es un personaje muy bonito para diseñar.

Adam Zoller: Con Huck, que antes era Hulk pero no podíamos usar el nombre… fue muy orgánico. La única especificación era que estaba amarrada con una cadena, entonces tenía que tener unas heridas en su tobillo: llagas, irritación. Pensamos en cómo sería el hijo de una persona que aunque la ama no la cuida. Casi casi ella lo cuida a él. No se baña diario. Le gusta mucho jugar en la tierra. Siempre anda sucia. Pero también es joven, entonces no ha tenido todos estos estragos de la edad aún, de la textura de manchas, del sol, de quemaduras. Al final fue muy sencillo. creo que lo más difícil fue esconder su cabello sin cortárselo, para que pareciera más niño en las secuencias que no traía su máscara. Fue un personaje entrañable.

Luciernagas-FIja

Otra masculinidad es posible; LUCIÉRNAGAS, de Bani Khoshnoudi

Otra masculinidad es posible; Luciérnagas, de Bani Khoshnoudi

Por Arantxa Luna

Ramin (Arash Marandi) es un joven gay iraní que huye de la represión sexual en su país. Sin un plan exacto a futuro, Ramin cruza el continente y llega al puerto de Veracruz, en México. Allí, como una evocación a los días que transcurren al ritmo de la inmensidad del mar, la incertidumbre, la tristeza y la soledad serán, paradójicamente, el camino a encontrar el sosiego.

Luciérnagas, de la directora Bani Khoshnoudi, es un encuentro de mundos. Después de su llegada a Veracruz, Ramin conoce a Leti (Flor Eduarda Gurrola), la encargada del hotel donde se hospeda. Sus vidas, en apariencia lejanas, se unen a través del desencanto personal y la posterior quietud cuando ambos asuman una ansiada y poco conocida libertad.

Ramin conoce a Guillermo (Luis Alberti), un inmigrante de Centroamérica que, como él, deambula sin raíces. Su encuentro permite que la directora nos muestre una manera de transitar y observar el universo masculino entre los cuerpos que trabajan en oficios temporales, cuerpos que no se afianzan a nada. Leti, por su lado, también es el daño colateral de una masculinidad rancia ante la ausencia de un amor que se fue sin explicaciones.

Khoshnoudi mira a Ramin y a Leti como dos personas envueltas en el exilio. Su reconocimiento sexual y amoroso evocará en ellos las cicatrices físicas y emocionales del abandono. Así, la presencia del territorio, un puerto que recibe y despide a cientos de cosas y personas, abre la posibilidad de transitar entre el pasado y las posibilidades que les ofrece su presente. Ramin y Leti son la otredad que se percibe lejana; sin embargo, es el alivio cristalino ante la contención social.

What-World-Fire

El rostro oculto de la sociedad estadounidense; WHAT YOU GONNA DO WHEN THE WORLD’S ON FIRE, de Roberto Minervini

El rostro oculto de la sociedad estadounidense; What You Gonna Do When The World's on Fire, de Roberto Minervini

Por Maximiliano Cruz

Valiéndose de una cámara acaso fantasma, de recursos del cine directo y de una virtuosa capacidad de asimilar al prójimo, el director Roberto Minervini se sumerge en la vida de una comunidad de afroamericanos en Nueva Orleans y Jackson County, Misisipi, y configura un homenaje al pie de lucha cotidiano, a la fortaleza inmanente de un grupo de desposeídos que resisten en un territorio donde reinan, azuzados por las esferas de poder, el racismo, el abuso y el abandono.

Personajes cuya humanidad intacta sobresale con luz propia. Una apasionada cabeza de familia debe lidiar con el inminente cierre de su bar, punto de encuentro y celebración para la comunidad. Dos hermanos se desenvuelven en un ambiente hostil bajo el norte de la madre, mientras esperan la liberación del padre preso. El jefe de un pueblo originario salvaguarda las tradiciones en vísperas del carnaval Mardi Gras. Una célula del Nuevo Partido de las Panteras Negras, grupo de autodefensa pacífica, opera contra viento y marea en una zona donde la perversidad del Ku Klux Klan sigue vigente y activa.

Tras de la estimulante Texas Trilogy (Trilogía de Texas) —The Passage, Low Tide, Stop the Pounding Heart— y de aquel premonitorio documento pretrumpeano de la idiosincrasia americana fagocitada por la degradación y el resentimiento —The Other Side—, Minervini insiste en iluminar, esta vez en un elegante blanco y negro, el rostro oculto de la sociedad estadounidense.