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UZI: Una entrevista con Pepe Valle

Uzi: Una entrevista con Pepe Valle

Por Pablo Rendón (@pagusrendon)

Uzi, proyecto más reciente del realizador Pepe Valle, forma parte de Ahora México, del Festival Internacional de Cine UNAM, sección que se ha convertido en un espacio de estreno del cine independiente mexicano en la Ciudad de México. Tuvimos la oportunidad de conversar con el cineasta sobre su más reciente largometraje como director, una reflexión personal sobre la violencia que azota a nuestro país.

Pablo Rendón: ¿Qué se siente haber sido seleccionado por el FICUNAM?

Pepe Valle: FICUNAM dentro del panorama de festivales es de los espacios más privilegiados tanto para ver buen cine, como para intercambiar opiniones con gente. Y, en el caso de estar en la selección con una película es un privilegio establecer diálogos de -inteligencia- con las películas y platicar con los públicos para ver cómo dialoga tu película con el público. Como en el espacio más privilegiado que se pueda ver para este tipo de cine como expresión, el cine como arte, que es pues, la Universidad Nacional. También en el caso de mi película en concreto la UNAM es coproductor, es como su espacio natural para estrenarse, para ver cómo funciona, cómo dialoga con los espectadores.

PR: Ya te has presentado como parte del jurado, ¿tienes alguna experiencia, especialmente grata, de alguna edición pasada del festival?

Pepe Valle: La verdad, mi relación con el festival ha sido muy esporádica. Estuve fuera de México muchos años. Entonces, de pronto, estuve en la película “Las búsquedas”, que también me pareció un espacio muy natural para ella. Era una película en donde se viera la manera en que se había hecho, que la película misma como especie de laboratorio muy artesanal, muy austero pero con mucha alma y, bueno, la recepción de la película fue extraordinaria.  El caso de los cortos, cuando fui jurado, también, lo que te puedo decir: el recuerdo que tengo es el alto nivel que había y lo reñida que estaba la competencia, y el buen sabor de boca que nos llevamos como jurados de, pues, no tenerla fácil. Había un nivel realmente impresionante y me acuerdo que en la fiesta final con los chicos cortometrajistas, yo me acerqué a su mesa y les dije algo que sentía, algo quería expresar es que yo hubiera querido, a su edad y haciendo cortometrajes, pues, haber tenido las ideas tan claras ¿no? Entonces, eso y filmar también, básicamente eso te habla de la vitrina, digamos, del foro que es para los nuevos talentos para los cineastas emergentes, ¿no? En este caso cortometrajes, chicos que dices: ‘tiene un gran futuro, se nota que tiene un gran futuro’.

PR: Recuerdo una entrevista tuya en donde hablabas sobre el problema de la discriminación ¿cómo es importante una ventana como FICUNAM, justo para encontrar esos espacios de distribución que hacen falta en este tipo de cine? 

PV: Un tema viejo ya, el tema de la distribución del cine de calidad, o digamos del cine no comercial o no como industria, en México, en nuestros países en general -América Latina- pero creo que cada vez se pone más difícil, más complicado. En términos de producción hay como una  ‘edad de oro’, digamos en términos de negocios y de cantidad, la calidad no diría lo mismo. Esta también el asunto de la superproducción, súper oferta de series, etcétera. Pero entonces, curiosamente parte de la ecuación se reduce en los espacios para este tipo de cine. Yo, justamente, hice una película el año pasado, era mi primer película con temática femenina, con protagonista femenina, tenía una década queriéndola hacer y ha sido sencillamente imposible encontrar espacios de distribución. Entonces, espacios, como foros, como FICUNAM, vienen a significar eso que te decía, quizá el único espacio o de los poquísimos espacios donde se da la oportunidad de que se vea ese cine. Estoy diciendo una cosa muy sobada de pronto que ya se sabe ¿qué sé yo? pero es que también lo ves hasta con los cineastas emergentes con la gente que está estudiando; no es que no les guste ese cine es que no hay manera de verlo y, si no hay manera de verlo no estás expuesto a él, creo que es una buena palabra ¿no? El FICUNAM te da la oportunidad de estar expuesto de tener roce, de tener contacto con este cine de calidad del mundo entero que se hace por todos lados y en el mejor de los casos también con los cineastas, ¿no? Oír de primera mano sus opiniones, sus experiencias, intercambiar con ellos ideas. Entonces, sencillamente, es un privilegio que sólo se puede lograr, al parecer, en el ámbito de la gran ala de la Universidad.

Pablo Rendón: Hablemos un poco de la película que te trajo acá…

Pepe Valle: Uzi es como la concreción de un viejo anhelo mío que era como dar mi punto de vista audiovisual sobre el tema de la violencia en México. Creo que vuelve a decirlo pero sí hay un tema importante, trascendente en los últimos años en México, pues es el tema de la violencia cómo nos pega a un nivel o real de lo cotidianeidad o en el imaginario; te destruye la vida de igual modo estar pensando en la violencia pasar de ser un país de gente alegre a un país de gente con miedo. Entonces es eso, Uzi es mi reflexión sobre la violencia, yo lo dije desde siempre, es una película sobre la violencia pero ni con violencia ni de violencia, sino una reflexión creo que es importante eso: hacer un reflexión sobre la violencia en México, e incluso lo llevaría más lejos y lo digo todo el tiempo ya en el tener que ver con nuestro oficio, creo que más que hacer cine hace falta reflexionar el cine que hacemos y que queremos hacer, compartir y demás. En los últimos años, el boom, digamos, de series y de cosas del crimen organizado que los ha llevado a un lugar de ser como unidad de éxito social, algo aspiracional. Ellos han sido llevados al Olimpo, santificados como Robin Hood como algo cool, etcétera, pues los creadores audiovisuales tenemos más responsabilidad de la que creemos con éste asunto del mismo modo que con los narco corridos y todas estas cosas. Y es un buen momento para hacer una pausa en el camino, reflexionar un poquito sobre eso y dar otros puntos de vistas sin quitar el tema de la mesa pero con un pensamiento crítico, ¿no? Nunca panfletario, nunca discursivo pero sí, pues eso, una reflexión sobre, creo yo, la génesis de la violencia en México.

PR: Hablas de un relato mucho más introspectivo, más psicológico, pienso ahora ‘El irlandés’ del criminal que hace memoria de su vida acá se va a encontrar un relato mucho más personal.

PV: Sí. Es como, igual a mí, de las palabras que más me obsesionan tan en el cine como en la vida es la sutileza. Me gusta, me parece una manera de relacionarse con el mundo muy digna, muy inteligente, muy interesante además como las pequeñas cosas, ¿no? Entonces ésta película es eso, es una manera de contar, mía quizá, no que sea exclusivamente mía, es mi manera de contar las cosas. Entonces es como un relato, aparentemente, muy cotidiano que esta filtrado todo el tiempo por la violencia, por manifestaciones que te pueden llevar a pensar, reflexionar: ‘quizá está ahí el origen de la violencia’. No necesariamente en balaceras y en cosas espantosas, sino en pequeños elementos quizá de la formación que tenemos desde siempre en las dinámicas que tenemos con la gente, quizá en las cosas que hiciste desde niño, ¿no?  Y allí está, pues, el germen de lo que después detona y se convierte en lo que estamos viviendo; una jungla de barbarie.

PR: El lema del festival de este año es “el cine que provoca”, ¿qué va a provocar en el espectador esta película cuando la vaya a ver?, ¿qué esperas que provoque? 

PV: Pues, creo que ateniéndonos a este fresco lema ‘el cine que provoca’ que es el lema de este año del FICUNAM. Yo esperaría que provoque, pues esto, una reflexión sobre la omnipresencia de la violencia en México, en principio en México. No sólo la violencia en sus niveles más evidentes y bárbaros, sino también la violencia psicológica que ejercemos, la violencia social, la violencia interpersonal, etcétera; la violencia hacia uno mismo. Me encantaría hacer hincapié en que nunca de una manera discursiva o panfletaria, sino muy, muy sutil y eso genera una reflexión. Aunque en realidad, la verdad es que me encantaría, me gusta más la idea de misterio de no saber qué va a detonar, qué va a provocar y, más bien descubrirlo, y este es el estreno, pues es eso. Cuando películas fuera de forma no sabes muy bien si lo estás haciendo bien, además si te gusta filmar cada película diferente menos aún, y este primer contacto con los públicos traen la posibilidad de interactuar con ellos, pues eso, es la respuesta al enigma de ver cómo va a funcionar, cómo va a dialogar, a qué niveles va a funcionar y qué cosas va a provocar o detonar en los espectadores, ¿no? Yo quisiera que fuera una reflexión sobre la violencia pero también me encantaría el misterio de saber qué va a pasar

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Chantal?, un performance concebido por Sonia Wieder-Atherton

Chantal?, un performance concebido por Sonia Wieder-Atherton 

Por Aarón Flores (@aaronfloresgtr)

En el año 2018, la violonchelista franco-estadounidense Sonia Wieder-Atherton (San Francisco, 1961), concibió la obra Chantal?, una instalación en forma de diálogo entre un violonchelo, una película y un texto. El performance, que se podría catalogar como una suerte de homenaje a quien fuera su colaboradora y pareja de vida, Chantal Akerman, se despliega entre la ausencia y la presencia. En Chantal?, la “ausencia” de Akerman es representada a través de dos mecanismos: en primer lugar, la proyección de su primer filme Saute ma ville de 1968 –considerado por la escritora Esther Orner como el ars poetica de Akerman y el trabajo que condensaría toda la obra de la cineasta belga–, y en segundo, por la lectura de fragmentos del libro Une Famille à Bruxelles de 1998. El elemento de la “presencia” se encuentra en la ejecución en vivo de los arreglos para violonchelo solo, realizados por Wieder-Atherton, de obras compuestas por Béla Bartók, Leoš Janáček, y Serguéi Prokófiev, así como música tradicional judía y piezas escritas por la propia violonchelista. 

La forma en que los vasos comunicantes propuestos en Chantal? se unen de manera satisfactoria en una misma base es resultado de una constante búsqueda de la artista por la experimentación, tanto en el plano de la ejecución musical, como en el plano de lo interdisciplinario. Es posible escuchar dentro de su repertorio tan variado, música que va desde Monteverdi y Bach, a los contemporáneos Berio y Donatoni, pasando por los grandes monumentos clásicos escritos para el instrumento de cuatro cuerdas, así como piezas de la cantante de jazz Nina Simone. También, la realización de diversos proyectos concebidos como experiencias audiovisuales en donde la música se vincula con la pintura, el video y el performance, son muestra del eclecticismo que caracteriza el extenso e interesante trabajo de Sonia Wieder-Atherton.

Se trata de un diálogo entre una película, un violonchelo y un texto. La película es Saute ma ville (Explota mi ciudad) (1968), primer cortometraje de Chantal Akerman. Con ella sus silencios, sus gestos burlescos y graves, sus estribillos. El violonchelo es la música de Bartok, de Prokofiev, de Janacek, una energía fulminante, mezcla de colores, de temas populares y de cantos profundos. El texto es el libro de Chantal Akerman, Une famille à Bruxelles (Una familia en Bruselas), como un murmullo que nunca termina, como una oración. El filme se repetirá tres veces. Cada vez, los encuentros entre gestos y sonidos, entre estribillos y susurros, entre palabras y silencios, se colocarán de manera diferente en las imágenes. Cada vez en un nuevo arreglo del tiempo. Con Chantal.

 

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TODA LA LUZ QUE PODEMOS VER: Una entrevista con Pablo Escoto

Toda la luz que podemos ver: Una entrevista con Pablo Escoto

Por Pablo Rendón (@pagusrendon)

Toda la luz que podemos ver, proyecto más reciente del realizador mexicano Pablo Escoto, forma parte de Ahora México, del Festival Internacional de Cine UNAM, sección que se ha convertido en un espacio de estreno del cine independiente mexicano en la Ciudad de México. Tuvimos la oportunidad de conversar con el cineasta sobre su segundo largometraje como director, quien nos habló del reto que implicó dar el salto a la ficción, con un relato de tintes épicos inspirado en la poesía novohispana.

Pablo Rendón: Bien Pablo, nos gustaría primero hablar de los 10 años ya del FICUNAM, y de tu película que ha sido seleccionada. Es la segunda vez, ya que anteriormente ganaste el Puma. ¿Qué nos puedes contar? ¿Qué se siente haber sido seleccionado una vez más?

Pablo Escoto: Pues me siento muy feliz de que nos vuelvan a invitar aquí al FICUNAM, estamos muy agradecidos de haber tenido la oportunidad de mostrar Ruinas tu reino, porque con el premio que nos dieron fue como filmamos esta película; entonces sí, estamos muy felices de estar aquí en el FICUNAM de regreso, que es un lugar en el que desde hace muchos años, antes de hacer cine, nada más nos acercábamos a verlo, fue un lugar donde aprendimos muchas cosas y estamos muy felices de poder mostrar nuestras películas aquí. 

PR: ¿Qué recuerdas de esa edición del FICUNAM en 2017, cuando ganaste y subiste al podio a recibir aquel premio? ¿Qué recuerdos te dejó eso?

PE: Pues recuerdos muy gratos de estar ahí con todos los amigos, el equipo con quien hicimos toda la película estaba ahí y fue muy grato recibir ese reconocimiento, y recuerdo que además había muchas buenas películas ese año. 

PR: Hablando del festival, hablábamos con los cineastas de la importancia del espacio para mostrar un cine distinto, un cine independiente, un cine de autor. ¿Tú cuál consideras que es la cualidad principal en este festival?

PE: Pues para mí lo más importante es la exposición a este otro cine, y que para nosotros fue muy significativo poder tener esta ventana hacia este otro cine, que nos permitió descubrir a muchos cineastas, muchas otras formas de ver, y creo que eso es algo muy importante que el FICUNAM le trae a la gente interesada aquí en la ciudad. 

PR: Hablemos de la película Toda la luz que podemos ver, ¿qué va a encontrar el espectador cuando entre a ver la película?

PE: Pues es una historia de amor, bueno, dos historias de amor que ocurren en los volcanes del Valle de México. Es una historia de época que ocurre en dos temporalidades distintas que tiene que ver con dos distintos periodos de la historia de México.

PR: ¿Cómo te interesaste por este tema? Leía en una entrevista que te interesó la cuestión novohispana

PE: Pues creo que tiene algo de relación con Ruinas…, en que es una investigación con la historia de México, en la imagen y el paisaje. Entonces, ahora queríamos trabajar desde otro lado, que tiene que ver más con el cine de ficción, y trabajar con la historia a través de esto, y trabajar con la representación de la historia a través de nosotros y a través de la ficción.

PR: ¿Y cómo fue ese salto del documental a la ficción?

PE: Creo que sigue siendo un documental. Fue muy interesante también en esta película que trabajamos de manera colectiva, un grupo de amigos, que es el mismo grupo con el que hicimos Ruinas tu reino pero un poquito más grande, y la idea era aprender a hacer cine juntos en el periodo de hacer esta película y explorar juntos. Pasamos tres años filmando esta ficción a través de improvisaciones y distintos procesos de escritura de guion, entonces fue como ir descubriendo juntos cómo queríamos hacer que este cine de ficción fuera nuestro. 

PR: Me contabas que también fue financiada en parte por el premio que tuviste en FICUNAM, cuéntame más del proceso, ¿qué sucedió en esos tres años en los que dejamos Ruinas tu reino y pasamos a Toda la luz que podemos ver, ¿que ocurrió ahí, en ese lapso?.

PR: Muchas, muchas, cosas. Fue en cuanto Ruinas tu reino se estaba exhibiendo que comenzamos a filmar esto. Nos fuimos en los primeros días de enero de 2017, con un pequeño guion que habíamos escrito. Con los actores y todo el equipo nos fuimos a filmar el paisaje con este deseo de tener un encuentro con el paisaje y, de que esto informara a la película, más que una planeación de un guion escrito de principio a fin perfectamente estructurado. Era un poco esta idea de traer textos históricos y poéticos que nos tocan, y llevarlos al paisaje, entonces en esa tensión, en esa experiencia, en ese encuentro, que algo se desarrollara. Eso fue lo que un poco estuvimos haciendo. Pero para responder más bien a tu pregunta de qué pasó entre Ruinas tu reino y esto, creo que tenía que ver también con nuestra vida, nuestro crecimiento como amigos, como gente que se quiere, gente que se ama y cómo fuimos experimentando de otras maneras el cine, a través del cine. 

PR: Es una película muy personal entonces. ¿Qué hay de ti? ¿Qué dejaste en este trabajo?

PE: Todo (risas).

PR: Y cuéntame, ¿cómo juntas esta parte de la cuestión novohispana pero también un poco el relato épico, el relato, no sé, hasta con cierto tinte romántico griego? ¿Cómo lograste juntar estos dos universos para ésta película?

PE: Para mí, eso también tiene mucho que ver con un sentimiento que teníamos con Ruinas tu reino, que era esta cuestión de la épica y luego la épica personal. En Ruinas tu reino el trabajo de los pescadores como una cuestión de una épica por la que ellos viven y también en sus relaciones familiares, que también tenía que ver con una épica nuestra, nosotros poniendo el cuerpo e imaginando esto; entonces, creo que estos sentidos arquetípicos de la épica y del heroísmo que son griegos pero también son mexicanos, este mestizaje, estos dos mundos, son lo que nos interesa mucho; tiene mucho que ver con el nacimiento de la película y con el nacimiento de Ruinas tu reino, que es el deseo de experimentar este mestizaje simbólico, este mestizaje cultural y trabajar con esos diferentes materiales pertenecientes a nuestra historia, no solamente de México, sino también de la poesía latinoamericana y ver qué nos pueden decir hoy. 

PR: Además es un relato que me comentas que se trabajó mucho sobre la marcha, ¿cómo fue construir esta épica precisamente, sobre la marcha?

PE: Fue un proceso interesante. Fue interesante porque nosotros nunca habíamos hecho cine de ficción. Hicimos este boceto de guion que tiene más o menos la estructura que tiene la película hoy, pero lo importante era ver qué había en medio, qué era lo que acontecía en este día, que era la idea del inicio, de hacer una película que ocurre en un día en dos tiempos; entonces fue un poco ir poniendo de nosotros, ir experimentando con las cosas que nos tocan con el paso de los años, las cosas que nos cambian, a mí, a mi compañera con quien escribí el guion, y también a Salvador Amores, con quien escribimos el guion, mi compañera Cat de Almeida, el fotógrafo Jesús Núñez, la actriz Maria Evoli y todos, cómo íbamos cambiando y encontrando distintas cosas que nos tocan; y luego cómo podíamos expresar esto a través de este espacio muy abierto que era esta película, y entonces era ir imaginando las distintas líneas narrativas que podía tener la película, que tenía que ver con las líneas narrativas nuestras y de nuestros sentimientos y nuestras emociones. 

PR: El lema de este año del festival es el cine que provoca. ¿Qué esperas provocar tú con tu película?

PE: Un deseo de explorar la historia y el paisaje propio, de uno mismo.

 

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DÍAS DE INVIERNO: Una entrevista con Jaiziel Hernández

Días de invierno: Una entrevista con Jaiziel Hernández

Por Pablo Rendón (@pagusrendon)

Días de invierno, ópera prima del realizador mexicano Jaiziel Hernández, forma parte de Ahora México, del Festival Internacional de Cine UNAM, sección que se ha convertido en un espacio de estreno del cine independiente mexicano en la Ciudad de México. Tuvimos la oportunidad de hablar con el cineasta de su primer largometraje como director, en el que da el salto de la cinefotografía a la dirección, con una película que aborda ese sentir humano que el hartazgo del tedio frente al deseo de permanecer.

Pablo Rendón: ¿Qué representa para ti el haber sido seleccionado para la décima edición de FICUNAM?

JH: Me da mucho gusto estar en FICUNAM, más ahora que son sus 10 años, porque es un festival que tiene una curaduría que siempre ha sido muy buena. Desde que empezó hasta la fecha, siempre ha tenido una muy buena selección y es un festival con mucho prestigio dentro del cine un poco más de autor, un poco más de cine de arte. Y pues yo creo que FICUNAM cada vez más se está estableciendo como el festival más importante de la Ciudad de México. Es un honor para mí estar en FICUNAM y también el proyecto, porque a lo largo de los años que he asistido al festival, siempre he tenido buenas experiencias. He visto muchas películas, he descubierto a muchos cineastas y he conocido muchas retrospectivas de directores que no conocía tanto y que gracias al festival fui conociendo. Yo creo que es un gran festival para vivir el cine, para experimentar nuevas propuestas cinematográficas, nuevas corrientes de cine y creo que es muy afortunado que nos hayan seleccionado.

PR: Además es un punto de encuentro entre los cineastas de tu generación…

JH: Sí, es verdad. FICUNAM es un festival que también apoya mucho a las nuevas generaciones, y por ejemplo, en esta sección de Ahora México creo que muchos cineastas nos encontramos, y somos los mismos que trabajamos con otros. Varios somos amigos de los que están en la programación. Entonces, creo que también es una programación, al menos en la sección mexicana, de una generación nueva de cine mexicano. 

PR: Hablemos de la película que te trajo hasta acá Días de invierno. ¿Qué se va a encontrar el espectador en tu película? ¿Qué puede esperar de la película?

JH: Días de invierno es una película que habla más que nada de relaciones familiares, de cuestiones que van un poco de adentro hacia afuera. Es una película que habla sobre lo que es crecer en un lugar de México que puede ser tal vez inhóspito, un poco solitario. Un personaje que se encuentra perdido, que está como buscando su lugar en el mundo y qué sigue en su vida. Y esta especie de inanición en la película es un poco el despertar del personaje, el llegar a una edad madura que representa también una forma de hablar de muchas personas en todo el mundo. En cómo crecen en las ciudades industriales, en las ciudades pequeñas, y que uno se puede ver identificado, quizá no solamente en México, también en otros países.  

PR: Por ahí hay alguna referencia a una frase de Tom Waits. Se siente como una historia de realismo socio mexicano, ¿es esa la intención? 

JH: Pues sí, es una historia basada en el realismo, pero digamos que más en el naturalismo, y a mí me interesa mucho la cuestión de la toma de decisiones en el personaje. Me gusta mucho lo que lleva a un personaje a tomar una decisión. Es lo que hace gran parte de la película y también me interesan mucho las relaciones familiares, entre madre e hijo, entre hermanos, ese tipo de cine que me gusta que es como de entre diálogos, entre familiares. Creo que la familia es lo que termina uniéndote más con otros seres humanos, incluso en contra de tu voluntad, y aunque uno lo quiera no puede separarse

PR: Precisamente eso ¿no?, hay un constante estira y afloja entre la situación de querer escapar y permanecer, por ejemplo en la familia en la película.

JH: Sí, exactamente, es un conflicto muy interno que tiene que ver con el hecho de tener que hacer tu vida, de pertenecer a una familia y no abandonarla o, en este caso, de no dejar sola, por ejemplo, a una madre que acaba de perder su trabajo. También está una crisis de la edad y entonces el hijo está como en este conflicto interno de si tomar su camino, si arrancar con su vida en una etapa o si quedarse con su madre. Los hermanos buscan mucho presionarlo para que se quede y hay una responsabilidad de ser el hijo que vive con la madre, el hijo único que queda en la casa y es el problema por el que no puede escapar de esta realidad. Digamos que es el conflicto que se desarrolla en la película.

PR: Y luego está el problema del hombre que lobo y los dos perros como hilo conductor. ¿Cómo llegaste a este dilema?

JH: Lo leí en un problemario. Gran parte de la película tiene que ver con una historia personal y de historias que he recabado de amigos y familiares cercanos, entonces, por ejemplo, todo lo que tiene que ver con las matemáticas es porque yo de niño y adolescente iba mucho a olimpiadas de matemáticas y tengo esas memorias, tengo esos apuntes y problemas. Siempre había pensado en hacer una película relacionando un poco las matemáticas con la vida real. Entonces intenté buscar un problema abstracto que reflejara el problema que tiene el protagonista en la película y que los dos se resolvieran en la película.

PR: Toda película es en cierto modo autobiográfica, ¿ésta qué tanto lo es? 

JH: Pues una parte sí es autobiográfica, aunque en realidad digamos que está inspirada en hechos autobiográficos, pero otra parte en cosas que he visto de familiares y amigos. También es una historia que le puede pasar a mucha gente, especialmente a la que vive en ciudades pequeñas del país, que puede sentir la necesidad como de escapar de una realidad que quizá no lleva a nada. Creo que eso ocurre en muchas ciudades pequeñas de México.  

PR: Además es tu ópera prima. ¿Cómo fue pasar del trabajo de la cinematografía a dirigir? 

JH: Bueno yo realmente de lo que vivo y a lo que me dedico es a la cinematografía. Este es mi primer proyecto como director. Yo tenía este proyecto desde que estaba estudiando cine, hace ya varios años y digamos que en la misma escuela de cine no me dejaban dirigir, entonces lo seguí trabajando y trabajando, intentando levantarlo hasta que llegó el punto en el que lo tuve que levantar de forma independiente y lo filmamos de una manera de muy baja producción, de muy bajo presupuesto. Me gustó la experiencia de dirigir, no había dirigido actores en varios años, pero estuve practicando y quisiera seguir dirigiendo un poco, aunque quizá más espaciado entre mis proyectos de fotografía, porque realmente a lo que me dedico más es a la cinematografía y la dirección es algo que iré llevando con los años poco a poco. Pero sí es algo que quisiera continuar haciendo, aunque sea cada tantos años algún proyecto de largometraje. 

PR: Tratas un punto importante que es el punto del financiamiento de este cine independiente. Al final fue una película a la que le fue muy difícil conseguir patrocinios o financiamiento del Estado. ¿Crees que son importantes los festivales de cine como ventana para ese cine que no consigue financiamiento, que no consigue distribución? 

JH: Yo creo que sí son importantes los festivales para que esas películas que son independientes o de bajo presupuesto tengan una salida, una exhibición porque la verdad es que muchas veces las películas pueden quedarse encerradas y nunca ser mostradas. De por sí es cada vez más difícil exhibir películas en festivales, porque cada vez hay más competencia, más proyectos, entonces el hecho de que un festival se acerque a películas pequeñas, de pequeña producción o muy independientes, les da una oportunidad de tener una vida en exhibición, ya sea en festivales o comercialmente, algo que no podrían lograr por sí mismas. Es una buena forma de impulsarlas y de darles una plataforma para que continúen su camino. 

PR: El lema de este año del festival es “El cine que provoca” ¿qué esperas provocar al espectador con Días de invierno?

JH: Pues lo que yo quisiera provocar con Días de invierno es, primero una identificación con los personajes; me gustaría provocar una emotividad, una compasión con la forma de expresarse de los personajes y, más que nada, me gustaría que se metan en una historia en la que se puedan dejar llevar hasta el final y que disfruten de algo que yo pienso que es un cine diferente, un cine mexicano que no se ha visto.

Critica-Fija

Seminario El público del Futuro

Un espacio de encuentro, diálogo y reflexión, alrededor de la exhibición de cine y la formación de públicos, dirigido a gestores, promotores, programadores, investigadores, archivistas, creadores y artistas del audiovisual, cineclubes, espacios independientes y recintos culturales que incluyen al cine como parte central de su oferta cultural. Esta edición del seminario plantea como base indagar en la noción de la comunidad. Con la intención de entender la exhibición cinematográfica contemporánea, propone una mirada retrospectiva sobre algunos modelos representativos de exhibición, sobre las audiencias, los públicos y los espectadores. Este encuentro pone sobre la mesa herramientas teóricas y prácticas para discutir sobre la diversidad de elementos involucrados en la exhibición audiovisual y en las formas sociales de su consumo. 

Del 13 al 15 de marzo de 2020. 

PROGRAMA

Viernes 13 de marzo | Sala Carlos Chávez, CCU 
Comunidad, ser comunal, territorios comunes  
10:15 – 11:30
Yásnaya Aguilar (lingüista) en conversación con Sandra Gómez (Interior XIII)  

En esta conversación nos adentramos en la idea de lo común y nuestras comunidades. Cuando decimos “comunidad”, ¿a qué nos referimos? ¿Qué es el ser comunal y cuál es su relación con el territorio, la identidad y las organizaciones? Respecto a nuestras comunidades fílmicas, ¿cómo pensamos nuestros espacios culturales, los cines de nuestros barrios y ciudades? ¿Cómo operamos nuestros canales y medios de distribución y exhibición? ¿Podemos visualizarlos en su dimensión territorial, sea ésta física o virtual? Son éstas algunas interrogantes que nos interpelan y desafían para imaginar otras posibilidades de distribuir, promover, exhibir y compartir cine en común. 

Festival de Cine Pobre Panalandia   
11:45 – 13:00
Participan: Isabella Gálvez (productora en Mente Pública) y Said Isaac (director del Festival de Cine Pobre) 

Fundado en 2014, con sede en Panamá, el Festival de Cine Pobre es un espacio de exhibición para realizadores panameños y centroamericanos que busca promover la creación cinematográfica en todos los niveles de la sociedad panameña. En esta presentación con los fundadores del Festival, conoceremos los motivos que los impulsan para crear este singular espacio de exhibición y formación cinematográfica. 

CineCiutat
13:15 – 14:30
Presenta: Javier Pachón (presidente de CineCiutat) 

En 2012, tras el cierre de los cines Renoir en Palma de Mallorca –los únicos que apostaban por una programación cultural e independiente en versión original– sus espectadores decidieron reabrirlo a través de la asociación sin ánimo de lucro Xarxa Cinema. Así, en 2012, nació CineCiutat, un cine ciudadano, gestionado de forma participativa con la intención de ser “más que un cine”. Desde la diversificación cinematográfica y el apoyo a los creadores locales, CineCiutat abre cada día con una vocación, no solo cultural, sino también social y medioambiental. Un cine con valores al servicio de la ciudad, a la vez que explora el rol de los cines como espacios de encuentro en la sociedad digital y audiovisual del siglo XXI.

Contextos y antecedentes sobre modelos de exhibición, audiencias y espectadores en México 
16:00 – 18:00
Participan: Ana Rosas Mantecón (Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa), Marina Stavenhagen (programadora y guionista), Miguel Rivera (director de programación de Cinépolis) y Paulina Suárez (directora general de Ambulante). Modera: Lola Díaz González (subdirectora de Distribución y Promoción Nacional IMCINE)   

Esta mesa de diálogo propone una mirada retrospectiva sobre algunos modelos representativos de exhibición, de públicos y espectadores, que han marcado momentos fundamentales de la exhibición y las audiencias de cine en nuestro país y trazar una línea de tiempo que nos permita descubrir, conectar y dar sentido a las prácticas dentro del campo de la exhibición y la distribución.

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Sábado 14 de marzo | Cineteca Nacional, sala 4  
Vinculación comunitaria, nuevas propuestas del Instituto Mexicano de Cinematografía  
10:00 – 11:00 
Participan: Mónica Luna (directora de Vinculación Comunitaria) y Lucía Alfaro (subdirectora de Vinculación Comunitaria)  

Conocer la labor y proyectos del departamento de Vinculación Regional y Comunitaria del Instituto Mexicano de Cinematografía y cómo formar parte de ellos.   

Butacas, plataformas y asfalto. Nuevas miradas al cine mexicano 
11:15 – 12:30 
Participan: Ana Rosas Mantecón (Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa), Antonio Zirión (Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa), Adriana Urbina (Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco), Juan Carlos Domínguez (Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM) y Cuauhtémoc Ochoa (Universidad Autónoma de la Ciudad de México). Presenta: Cristián Calónico (director del Fideicomiso para la promoción y desarrollo del cine mexicano en la Ciudad de México)

El cine sólo es posible por el encuentro entre una secuencia de imágenes y un espectador dispuesto a ponerlas en movimiento. Esta mesa se propone explorar las condiciones que permiten o impiden ese encuentro, en el marco de la Ciudad de México y en referencia al cine mexicano. Poner en el centro a los espectadores nos permite conocer los usos, motivaciones, hábitos y representaciones que tienen frente a las sedes y las películas, y que eventualmente aporta algunas soluciones para que la gestión pueda ser más efectiva cuando se acompaña de la investigación. Pero no todo depende de la información y el buen diseño programático, por lo que consideramos clave analizar la estructura, presupuesto y estrategias de exhibición de los tres niveles de la administración pública dedicada al cine.    

Salas de todos, pantallas comunes
12:45 – 14:00 
Participan: Pía Quintana (Kinoki San Cristóbal), Julián Hernández (Cinema 21), Viviana García Besné (Baticine–Permanencia Voluntaria), Annalisa D. Quagliata (La Cueva). Modera: Victor Morillas (Cineclub Playa del Carmen)   

Esta conversación reúne a proyectos independientes con propuestas singulares de exhibición y de programación. Se trata de espacios que, desde la autogestión y valiéndose de herramientas muy originales, ofrecen a sus espectadores experiencias que van más allá de sus pantallas. 

Presentación y proyección | Todos somos espectadores
15:45 – 16:45 
Presenta: Tzutzumatzin Soto (Cineteca Nacional) 

Una presentación en donde el protagonista es el espectador. A través de algunos registros de archivo nos asomamos a ver el otro lado de la pantalla. Imágenes y sonidos que dan cuenta de prácticas y otras curiosidades, historias de públicos y audiencias. ¡Cácaro!, que inicie la función. 

Lo real y lo virtual. Espacio y relaciones en y desde nuestras comunidades culturales 
17:00 – 18:00 
Mónica Nepote en conversación con Antonio Zirión (Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa). Modera: Sofía Ochoa

Esta conversación trae a primer plano la posibilidad de discernir lo real y lo virtual en nuestras prácticas y consumos culturales, cuestionando desde una perspectiva que integra nociones de cuerpo y afectividad, los sistemas relacionales que nos unen o nos alejan, que nos dan sentido en nuestras comunidades fílmicas.  

Panorama presente y futuro, modelos de exhibición y espectadores en el siglo XXI     
18:15 – 19:30 
Participan: Mónica Lozano (presidenta de la AMACC),  Juan Manuel González (director del FIC Monterrey), Pau Montagud (director artístico de DocsMX), Virginia Rico (Red CEDECINE), Jean-Christophe Berjon y Paula Astorga (productora y directora ejecutiva del seminario El Público del Futuro FICUNAM). Modera: Abril Alzaga (directora ejecutiva del FICUNAM)

Para imaginar el público del futuro necesitamos operar sobre los dispositivos que le dan agencia. El entendimiento del panorama actual, en su diversidad, complejidad y riqueza, se presenta como una puerta hacia el cine que queremos ver. ¿Cómo lo estamos haciendo ahora? ¿Hacia dónde desearíamos que se desplace y para qué? ¿Cómo lograrlo? ¿Con qué herramientas? 

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Domingo 15 de marzo | Cine Tonalá  
De la difusión al consumo, comunidades fílmicas y culturales híbridas
10:00 – 11:30 
Conferencia con Richard Peña

Somos “imaginólogos”. Trabajamos con lo intangible y hacemos cálculos de cómo podría ser nuestro público del futuro. En la última década, presenciamos una veloz transformación en las formas de consumo; en respuesta, como exhibidores, buscamos provocar puntos de cohesión en los que podamos converger con todo tipo de audiencias.  ¿Cómo entender más futuro, ante fenómenos híbridos de salida al público, con películas como Roma o The Irishman, con fugaz presentación en festivales y casi inmediata aparición en algunos circuitos alternativos, con la consecuente negación a las pantallas comerciales y derechos de exhibición para salida exclusiva en plataformas digitales? ¿Cómo este fenómeno se inserta en un evidente rompimiento de las anteriores cadenas de valor? Y ahí, en ese modelo, ¿qué pasa con las películas? ¿Qué pasa con el público? ¿Los nichos, o lo masivo?  

Pertenencia y futuro, ¿cómo nos organizamos para mantener nuestros espacios de exhibición y a nuestras audiencias? ¿Cómo promover proyectos sostenibles?  
11:45 – 13:00 
Participan: Roxana Alejo (directora operativa de Ambulante), Ángel Santos (director artístico de Novos Cinemas), Javier Pachón (presidente  de CineCiutat) y Grisel Alcántara (gestora y programadora de Cineclub Playa del Carmen). Modera: Paula Astorga (productora y directora ejecutiva del seminario El Público del Futuro FICUNAM)

En esta conversación los ponentes compartirán nociones y herramientas prácticas sobre su quehacer, apuntando, desde las áreas de gestión, administración, operación, programación, comunicación y formación de audiencias, modelos y metodologías, que les han permitido desarrollar sus proyectos. Se analizará la pertinencia de integrar los conocimientos acumulados y por acumular, como herramientas para ampliar las posibilidades de apropiación hacia otro tipo de gestión de los proyectos de exhibición y consumo cinematográfico, visualizándolos como procesos que son parte de la vida y de los asuntos públicos de las comunidades a las que pertenecen. 

Trazar el futuro 
13:00 – 14:00 
Relatores: Leslie Borsani (Cine La Mina, Guanajuato), Anahí Jiménez (NayarLab Cinema, Tepic), Sergio Bañuelos (NayarLab Cinema, Tepic), Virginia Rico (Ojo libre, Morelia) y Victor Morillas (Cineclub Playa del Carmen)

David-Zonana-Fijo

MANO DE OBRA: Una entrevista con David Zonana

Mano de obra: Una entrevista con David Zonana

Por Pablo Rendón (@pagusrendon)

Mano de obra, ópera prima del realizador mexicano David Zonana, forma parte de Ahora México, del Festival Internacional de Cine UNAM, sección que se ha convertido en un espacio de estreno del cine independiente mexicano en la Ciudad de México. Tuvimos la oportunidad de hablar con el cineasta de su primer largometraje como director, en el que cuestiona el privilegio y su relación con un orden que se encarga de perpetuar la injusticia.

Pablo Rendón: ¿Qué representa para ti el que tu película haya sido seleccionada por el FICUNAM?

David Zonana: Es la primera vez que participo en FICUNAM, es una selección muy especial. Yo soy de la Ciudad de México, nací aquí, y éste es el Festival más representativo de la ciudad, así que estoy muy contento de participar. Además, es una selección muy bien curada y es un festival con mucha historia.

PR: Además, el FICUNAM es una ventana para el espectador ávido de un cine distinto y que no siempre encuentra espacios de exhibición…

DZ: Sí, justamente. El espacio que brinda el festival es invaluable para un director, para un autor, o cualquier persona que está haciendo cine de este estilo. Que haya espacios que se preocupan por mostrar este tipo de películas, que a lo mejor retan un poco más al espectador, es muy valioso; tanto que haya el espacio como que haya el público dispuesto a echarse el clavado en esta selección que sin duda les va a llegar, les va a atraer mucho.

PR: Es el estreno de Mano de obra en la Ciudad de México, ¿correcto? ¿Qué sientes al presentarla en tu ciudad natal?

DZ: Sí, correcto. Justamente lo que decía al inicio; nací en la Ciudad de México, he vivido aquí toda mi vida y es un momento muy especial que mi película se vaya a proyectar, por fin, aquí en la ciudad que es mi casa. Verla con mi gente, seguramente van a ir muchos amigos, familia… Entonces, va a ser una proyección muy especial.

PR: Tu película ha formado parte de algunos de los festivales de cine más importantes a nivel mundial y ha recibido críticas muy favorables, ¿te esperabas este recibimiento?

DZ: Bueno, uno nunca se lo espera. Cuando estaba haciendo la película jamás pensé en el alcance que podría llegar a tener, que por suerte ha sido muy positivo. Ha recorrido varios festivales: Toronto, San Sebastián, Londres… Y bueno, ha llegado el momento de volver a casa y presentarla acá. Estoy contento con el resultado y, sobre todo, entusiasmado por lo que pueda representar a la hora de hacer más películas y continuar con mi carrera.

PR: Tienes una trayectoria significativa como productor, ¿cómo fue dar ese salto a la dirección de tu primer largometraje?

DZ: Empecé en esto del cine casi fortuitamente. No estudié cine, conocí a Michel Franco cuando estrenó Después de Lucía y empecé a trabajar con él en su productora y a aprender. El camino se dio, naturalmente, por producción. Yo en realidad no conocía mucho del medio y la producción es una muy buena forma de empezar; tienes que conocer cómo funciona todo si alguna vez quieres hacer algo más creativo. Llegó un momento en que decidí que quería explorar este lado creativo, que siempre me había interesado, desde más joven, no necesariamente en el cine, pero en otras artes. Bueno, y cuando empecé a conocer el lenguaje cinematográfico gracias a mi trabajo en producción, fue fácil dar el salto a escribir y dirigir. Siempre fue mi idea hacer algo creativo.

PR: Mano de obra es una película que toca un tema sensible como lo es el privilegio, ¿fue un relato difícil de elaborar?

DZ: No diría difícil. Bueno, difícil como elaborar cualquier relato, pero al ser un tema tan personal no batallé mucho con los motivos para realizar la historia, que es lo que puede costarle más trabajo a un escritor. En este sentido, estoy hablando de temas que me mueven profundamente, que me preocupan, que vivo día a día. Eso hace que a la hora de escribir todo fluya de una manera más orgánica porque estás hablando de algo personal. Luego están todos los tecnicismos y demás; escribir una historia que funcione, que atraiga al público, que mantenga la tensión. Eso es otra historia y eso toma tiempo, por eso el cine es tan tardado, tan largos los procesos, pero se disfruta también. Parte de hacer algo creativo es ese trabajo que le tienes que meter y hablar de temas que, además, son socialmente vigentes lo hace un poco más interesante.

PR: Quiero insistir en el tema del privilegio porque es muy difícil encontrar películas que realmente lo cuestionen…

DZ: La película tiene ese retrato de la sociedad mexicana, pero me he dado cuenta que también mundial, ahora que he estado de gira en diversos festivales con diferentes culturas. La gente se ha conectado con la película, creo que es algo que se vive en todo el mundo; los contrastes sociales, los contrastes económicos y demás. Sí, claro que la película toca el tema de privilegio, del sistema en el cual vivimos y cómo de pronto te puede tocar en un lado o en otro, de lo que eso representa gracias a un sistema que no escogimos, pero nacimos en él, y que es injusto para la mayoría.

PR: En ese sentido, ¿consideras que es una película combativa?

DZ: Sí, podría decir que es combativa hacia el sistema, no un combate entre clases porque la película habla de por qué ese combate no funciona. El sistema es lo que genera ese combate y el sistema es lo que no funciona. Eso es lo que yo creo que tenemos que pelear, no tanto la lucha de clases, que es generalmente donde cae la superficialidad de este tipo de proyectos, pero en este caso ir un poco más atrás porque, ¿cómo llegamos a esta situación? Eso es lo que tenemos que pelear.

PR: Una pregunta con jiribilla: ¿la casa es de quien la trabaja?

DZ: Es complejo. Es una pregunta que es difícil contestar porque si fuera de quien la trabaja, ¿quién paga los materiales? Al mismo tiempo, también es injusto que ese sistema permita que cierta gente tenga acceso a tener estas casas sin hacer el mínimo esfuerzo, a diferencia de esta gente que las construye. No es algo que se pueda responder fácilmente y creo que eso es parte del problema en el que estamos metidos, donde hay tanta diferencia social. Sería un mundo ideal que la gente construyera su propia casa con sus manos, con el apoyo de su comunidad, de gente cercana. Algo no tan capitalista, no tan voraz como lo que vivimos hoy en día. Me lo imaginó así, pero es una pregunta complicada.

PR: El lema de la décima edición de FICUNAM es “El cine que provoca”, ¿tú qué esperas provocar en el espectador que vaya a ver Mano de obra?

DZ: Principalmente provocar el pensamiento, la conversación. La gente que ha visto la película me ha dicho que el tema está día a día ahí, pero que no siempre le ponen atención; que se olvida, que pasa a un segundo plano por los problemas que tiene cada persona. Quiero generar eso; un poco de duda, de cuestionamiento a la forma en que funcionan las cosas, que es lo que creo que como artistas nos toca: acercar estos temas evidentes a la conciencia colectiva y con eso esperar que las cosas sigan un mejor rumbo.

Instalación “From the Other Side – Fragments”

Chantal Akerman enfocó una serie de películas a rastrear las nuevas geografías de la violencia y la marginación social, entre las que destaca De l’autre coté, que retrata las condiciones en las que los mexicanos intentan ingresar ilegalmente a los Estados Unidos. Entre los años noventa y el final de su vida, Akerman incursionó en el mundo de las instalaciones de video y creó alrededor de 17 piezas entre las cuales destacan las tres que derivaron de la película De l’autre coté. El montaje de esta instalación se realizará se realizará en el MUAC en el marco del FICUNAM.

Hacer comunidad de los escombros. Pedro Costa en conversación Lucrecia Arcos

En su regreso a la Cátedra Bergman, el icónico director portugués abordará su universo fílmico, cuyas cualidades humanas y estéticas se fincan en el territorio de su obsesión: el barrio marginal de Fontainhas en Lisboa, desaparecido tras la demolición de sus viviendas y los espacios habitados por el grupo de gente que actúa en sus películas. Es ahí donde Costa ha pulido su ritmo y metodología de trabajo, pero sobre todo, es el escenario del encuentro con sus protagonistas: Vanda, Zita y, por supuesto, Vitalina Varela. Una conversación para recordar el poder del cine y sus historias, el peso político de sus imágenes y la belleza de aquello que el sistema intenta reducir a polvo.

Lenguaje, códigos y perspectivas. Desde dónde se mira en la construcción cinematográfica

¿Cómo se construyen los códigos del lenguaje cinematográfico? ¿Cómo dejamos de lado los estereotipos caducos? ¿Cómo incitamos a la reflexión sobre lo que somos y sobre lo que queremos ser? ¿Cómo entendemos la narrativa que creemos propia y la que construímos para dar paso a algo nuevo? ¿Cómo interpretamos la construcción de nuestra identidad?*En colaboración con la Embajada de Estados Unidos de América, Fondo Semillas, Cultura CDMX, Universidad Iberoamericana, ONU Mujeres.