Jean-Pierre-Rehm

Recuerdo a Joe en la UNAM, por Jean-Pierre Rehm

Recuerdo a Joe en la UNAM, por Jean-Pierre Rehm

Por Jean-Pierre Rehm
Traducción de Salvador Amores.

“A mediodía”, conclusión de los créditos del filme, dos palabras que anuncian la transgresión de las reglas aristotélicas. El final no ha paralizado nada, no es la hora fatídica en que la películas duerme o el espectador despierta: a este título le siguen, sin diálogos y con sonido directo, unos diez minutos más de planos. En este bonus incluido, ¿qué hay todavía por ver? Hordas de niños patear un balón, lanzarse al agua para reír de su dulzura, molestar animales domésticos y dispersarse finalmente en un bosque blanco y negro. Más discreto que los créditos animados en el primer tercio de Gente en domingo (Menschen am Sonntag, 1928) de Robert Siodmak, título que evoca de modo similar la recreación. Gran vacación del filme una vez cumplido su deber, declarado el origen de su título, Mysterious Object at Noon (Dokfa nai meuman, 2000), precisión horaria que permanecía, hasta allí, carente de significación. Metodología retroactiva, tal “mediodía” libra las claves de un misterio cuyos giros nos llevaron a deambular por el noroeste de Tailandia y revela, durante el momento del día con la luz más intensa, la simplicidad de su secreto: detrás del truco, ocultos bajo un guión aturdido, la infancia y sus juegos. ¿Eso es todo? Sí, y podríamos detenernos allí, tan obvio es que Joe Apichatpong Weerasethakul sabe desarrollar un arte precioso, cada uno de sus filmes en abono a esta confirmación, la de contentarse con muy poco. A esta poética de la economía y de la disponibilidad le ha otorgado, en otro título aparecido en pantalla para comentar una modesta comida familiar, su manifiesto: “estas cosas simples que hacen los tailandeses”.

¿Pertenece entonces, j. a. w., al clan de los materialistas tercos, los Dovzhenko, Korda, Sjöström, Painlevé, Ozu, Pelechian, Pollet, Rousseau, Costa? ¿Al bando de los fenomenólogos sensualistas? Cantidad de rasgos los invocan en su preocupación por la superficie. Superficie, heteróclita, claro está, del follaje, la corteza, los ríos, los caminos y las rutas, las vías, los edificios, los carteles ondeando al viento, las nubes, los objetos, los alimentos, las imágenes, los rostros y los cuerpos, etc. Superficie, en fin, de las pieles. Innumerables, porque j. a. w. se detiene atentamente en la colecta del herbario, son de toda una naturaleza histerizada en sus apariciones, al punto de demostrarse enferma. Se descarta aquí la sospecha new age. Menos perniciosa que en Wind Across the Everglades (1958) de Nicholas Ray, la naturaleza, tan exuberante como pueda ser, no resguarda ningún folclor. Demasiado física, tan concreta como las sociedades urbanas o rurales que rodea, llama a su cuidado. A quien no lo haya comprendido, la patología epidérmica que sufre Min, el amante birmano de la joven Roong en Blissfully Yours (Sud sanaeha, 2002), eco de la alergia en la nuca de la profesora Dogfhar en Mysterious Object at Noon, es metonímica. Toda superficie existe aquí bajo amenaza de desmoronamiento, toda frontera se descarapela. No hay sonido que no corra el riesgo de desvanecerse, lo repiten las dos escenas similares en estas dos cintas del abuelo con sordera. El afuera se exhibe plano, es su vocación, pero de modo tan precavido que hace falta, para aprehenderlo, la paciencia de una auscultación, aquella de la sesión estetoscópica que abre Blissfully Yours, bajo el silencio religioso de los preciosos minutos sin sonido. 

Este es un adelanto del ensayo de Jean-Pierre Rehm para ‘El cine que arde’, edición conmemorativa de los 10 años de FICUNAM, que se publicará en abril 2020.

Fósforo-Fijo

Ganadores del décimo Concurso de Crítica Cinematográfica “Fósforo”, Alfonso Reyes

El viernes 6 de marzo de 2020 se llevó a cabo la premiación del décimo concurso de crítica cinematográfica “Fósforo”, Alfonso Reyes, que convocó a estudiantes de bachillerato, licenciatura, posgrado y público en general, a escribir un ensayo sobre una película seleccionada por el FICUNAM. 

En el presidium estuvieron presentes Abril Alzaga, Directora Ejecutiva del FICUNAM, Hugo Villa Smythe, Director de la Filmoteca de la UNAM, Ana Elsa Pérez, Directora de Literatura UNAM, Carmina Estrada, Directora de Punto de Partida, y Rosa Merlín Rodríguez, Jefa de la División de Estudios Profesionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, quienes dirigieron unas palabras a los ganadores y las ganadoras de las diferentes categorías del concurso.

Se recibieron 74 trabajos y el jurado estuvo compuesto por Fabiola Santiago,  Adriana Castillo, Manuel Ortiz, Arantxa Luna y Sergio Raúl López.  

Estos fueron los ganadores: 

El 1° lugar en la categoría de Bachillerato se declaró DESIERTO

Mención honorífica en la categoría de Licenciatura:
Nombre: Diego Colín Mejía
Título: En lo profundo
Pseudónimo: José Trigo
Facultad de Filosofía y Letras

 Mención honorífica en la categoría de Licenciatura:
Nombre: Eduardo Fabrizio Moguel Alcocer
Título: Adiós al lenguaje (común): Las facultades de Eloísa Solaas
Pseudónimo: Pajarodójico
Facultad de Filosofía y Letras

El 1º lugar en la categoría de Licenciatura:
Nombre: Diana Laura Galán Aguilar
Título: Pernoctar en la memoria
Pseudónimo: Renee Noiret
Facultad de Filosofía y Letras

Mención honorífica en la categoría de Posgrado:
Nombre: Carlos Alberto Carrizales González
Título: La impuesta posteridad y el arte por el arte
Pseudónimo: CA
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

El 1º lugar en la categoría Posgrado:
Nombre: Elizabeth Hernández Limón
Título: El dolor de los otros en la Longa noite
Pseudónimo: Marina Rainer
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

Mención honorífica en la categoría de Ex alumnos y público en general
Nombre: Juan Sebastián Muñoz Sánchez
Título: Blanco en blanco, la luz del sur
Pseudónimo: Cinemalangue 

Mención honorífica en la categoría de Ex alumnos y público en general
Nombre: Miguel Ángel Gómez Reyes
Título: Blanco en blanco. Los bárbaros no son los otros
Pseudónimo: Zaya-Yin

El 1º lugar en la categoría Ex alumnos y público en general:
Nombre: José Eduardo Ortega Ríos
Título: Longa noite. Dolores arraigados y miradas distantes
Pseudónimo: Lalo O.

Los ganadores formarán parte del Jurado Fósforo, que otorgará un premio especial a una película de la sección Ahora México.

Claire-Atherton

Claire Atherton: El mecanismo de lo orgánico, en 16mm

Claire Atherton: El mecanismo de lo orgánico, en 16mm

Por Mariana Gutiérrez Noriega (@mary_glamm)

16mm es un formato de película cinematográfica introducido por Eastman Kodak en 1923 como una alternativa económica al formato convencional de 35 mm.

Claire Atherton conversó con Antoine Thirion en una conferencia presentada en colaboración con la Cátedra Bergman y Síntesis. Atherton es editora de cine y comenzó a trabajar con Chantal Akerman en Letters Home, lo que puso en marcha una colaboración de 30 años en películas de ficción, documentales e instalaciones. Aquí un resumen en 16 mm:

  1. Nunca quise convertirme en editora, porque creo que realmente no sabía lo que era. Para mí es algo precioso el poder ir descubriendo las cosas al hacerlas y no saber lo que estoy buscando de antemano.
  2. Al editar siento algo muy poderoso, que estoy con el otro, con el cineastas, pero también con las otras personas que van a descubrir la película.
  3. Tengo la sensación de que a través de editar, aprendí a editar. Y creo que todavía estoy aprendiendo a editar. 
  4. Cada una de las películas con Chantal Akerman era una nueva aventura. 
  5. Tengo la sensación de que necesito el orden para que el desorden y la intuición puedan suceder. Necesito que las imágenes estén bien organizadas. Lo que me gusta es tener todo muy bien ordenado, para así poder prestar atención a lo desconocido y a la sorpresa. 
  6. Para mí el momento más importante, y quizá lo más difícil y lo más cansado, es el inicio de la película; cuando descubres la película junto con la/el cineasta. 
  7. No solo las imágenes son misteriosas, también las palabras están vivas y son misteriosas.
  8. El slogan de FICUNAM 10 este año es “El cine que provoca”, y yo creo que lo que esperamos en el arte en general es una posibilidad de tener emociones a través del cuerpo, y que esas emociones generen algunas preguntas, y que esas preguntas te hagan pensar. Al provocar es que surge el pensamiento y es cuando uno comienza a moverse; te levantas y buscas a los otros; es la forma en la que el arte puede ser político. 
  9. No sólo denunciando es que provocas cosas, también las provocas al cuestionarlas.
  10. Uno tiene que ser capaz de olvidar. Porque cómo puedes recordar si no puedes olvidar. Como editora tengo esta capacidad para olvidar.
  11. Las imágenes están vivas, tienen sus propios misterios; y son ellas, las imágenes, las que te guían.
  12. Cada película tiene su propia voz y editar es encontrarla.
  13. Ayer alguien me pidió que describiera al cine en cuatro palabras. Respondí: Una película es una pintura con tiempo, movimiento y sonido.
  14. Las cosas llegan sin que sepamos cómo ni por qué. Por eso amo ser editora, tenemos la responsabilidad de ir más lejos. De proteger el primer deseo y de encontrarlo también. De volver al primer deseo y transformarlo en la película real.
  15. En la edición es importante respetar el tiempo que tienes para encontrar la película.
  16. No sé por qué elegí ser editora, pero es una elección hermosa, es como estar escuchando lo que te dice la vida todo el tiempo. 
Koza-Fijo

Precisiones. Por un empleo consciente del término “autor”: Experiencia y reconstrucción

Precisiones. Por un empleo consciente del término “autor”: Experiencia y reconstrucción

Por Roger Koza

I

En la oferta del almuerzo rápido y saludable, el almacén naturista incluye en el menú del día una magnífica milanesa de quinoa, una combinación dietética desconocida en el siglo pasado y cada vez más popular entre nuestras casas de comidas saludables. El anuncio lleva un añadido que puede despertar una inquietud positiva en pos de un inmediato éxtasis en el paladar, porque esa delicia multicultural trae consigo una promesa gustativa; se trata, nada más y nada menos, que de una milanesa de autor. Misteriosa declaración, casi metafísica, sin duda de índole artística, a juzgar por el atrevimiento.

Es de suponer que, por la mera invocación de la palabra “autor”, la futura descarga de dopamina del cerebro habrá de alcanzar un pico desconocido. Una “milanesa de autor” no es cualquier cosa. Hay ahí una presunta visión de la consistencia de los ingredientes, de los tiempos previsibles de cocción y la textura concreta de cada alimento, todo supervisado por un Yo sensible que se expresa en ese manjar. El caso de la milanesa no es excepcional. En la misma cuadra se divisa una mueblería que dice vender “sofás de autor” y, apenas a diez kilómetros, entre una librería y una veterinaria, se puede leer inscripto en la ventana de un consultorio que da a la calle: “shiatsu de autor”. De pronto, el mundo entero se ha poblado de autores, ese mismo mundo que no detenta ningún autor que lo haya parido, más allá de que el sentido común y el hábito por la genuflexión exijan un responsable de todo el cosmos.

El concepto de autor ha adquirido un status sublime y ubicuo en la circulación de mercancías y servicios; el solo hecho de invocar la presencia ausente de un creador detrás de la mercancía enciende la fértil imaginación del cliente; los atributos de los productos o también los ofrecimientos de un servicio subyugan cuando se oye esa palabra sagrada. Los ejemplos son muy numerosos. La banalidad nace ininterrumpidamente de los abusos fraseológicos de las “ciencias” del marketing. Estropean completamente todos los términos conocidos, porque la absorción sistemática de vocabularios exógenos a la actividad de la venta y la seducción permanentes conquista hasta las más remanidas invenciones conceptuales. La prueba del momento es el vocablo “deconstrucción”. ¿Quién o qué no está siendo objeto de una deconstrucción?

El abuso del concepto de autor no es indiferente a la comunidad cinematográfica mundial, y no debería serlo. El término tuvo su segundo nacimiento cultural en el corazón de la cinefilia, en pleno siglo xx, y desde que se legitimó su uso no ha dejado de mutar y por tanto de hallar derivas pragmáticas variadas. Los viejos locales de alquiler de dvd y vhs acomodaban sus ofertas por autores, al igual que la mayoría de los festivales, cineclubes y revistas. En esas prácticas se advierte un artículo de fe, a saber: la creencia sobre la magnificencia de los cineastas y la absoluta responsabilidad de éstos respecto de la naturaleza artística de un filme. He aquí una proeza epistémica de un concepto de la que pocas veces se duda, aun cuando la evidencia suele cuestionar por diversas vías la relación entre obra y autor. A veces, para intuir lo endeble de la cuestión, basta con atender a las propias palabras de los cineastas, inadecuadas e insuficientes frente a las películas que llevan sus firmas. ¿Pueden las películas ser más inteligentes que sus responsables?

Este es un adelanto del ensayo de Roger Koza para ‘El cine que arde’, edición conmemorativa de los 10 años de FICUNAM, que se publicará en abril 2020.

La-Edad-De-Oro-Fijo

Intervención musical: redescubrir a Buñuel. Entrevista de Sofía Ochoa con Rogelio Sosa

Intervención musical: redescubrir a Buñuel

Entrevista de Sofía Ochoa con Rodrigo Sosa

FICUNAM 10 proyectará este 6 de marzo una versión restaurada de La edad de oro de Luis Buñuel en la Explanada de la Espiga del Centro Cultural Universitario. La función será musicalizada por el compositor y artista sonoro, Rogelio Sosa.

Es una película que empieza a descubrir el potencial en el sonido con la imagen en movimiento, lo que abre evidentemente todo un universo de posibilidades que no existían anteriormente. En ese sentido, tiene una dimensión importante a  nivel histórico”.  La banda sonora original está constituida por fragmentos de obras clásicas de Beethoven, Debussy, Mozart, Schubert, Wagner, y los tambores de Calanda y un pasodoble.

“Lo que yo estoy haciendo es una remusicalización o una intervención. A mí lo que me interesó más allá de cambiar la música es buscar volver al mismo nivel que la imagen. Tradicionalmente se piensa que la música y el sonido acompañan a la imagen; la acentúa, forza, contrapuntea, pero siempre en segundo plano. Hasta cierto punto el sonido queda relegado. La idea del proyecto es sí hacer una musicalización que tiene elementos en vivo, evidentemente, pero que están para ir de la mano con la película”.

Al preparar esta pieza, ¿qué es lo que has querido resaltar o mostrar de la película?

Estoy recurriendo a las estrategias que a mí me parecen interesantes en el cine: como la repetición, la aparición sorpresiva de algún tipo de sonido, la idea del leitmotiv que es una cuestión muy wagneriana de asociar cierto personaje a un tema y desarrollarlo a través de la película para darle una lectura completamente diferente a algo que solo visualmente no lo tiene. Primordialmente estoy utilizando estructuras electrónicas, cosa que es completamente ajena al mundo en el que se filmó esta película. A nivel narrativo y emotivo, he generado un producto nuevo. Como decías, la fuerza que tienen el sonido y la música en lo audiovisual es fuerte y está subvalorada.

¿Qué lectura le estás dando a la película de Buñuel?

Tiene un dejo de crítica al status quo, a cierto tipo de sociedad burguesa y al poder. Está la historia de amor de este personaje cuyos valores y reacciones no corresponden al status quo social. Hay dos personajes que se aman y  no pueden encontrase, la idea del amor imposible como en Tristán e Isolda de Wagner, que Buñuel usó. En términos de historia, tiene el guión surrealista de Dalí y Buñuel en el que emerge toda la cuestión simbólica y onírica.

Creo que la comisión se me hizo a mí porque mi música toca esos aspectos. Trabajo con el sonido de maneras que están muy relacionadas con este tipo de acercamiento onírico o del subconsciente hacia lo simbólico. Trabajo con sonidos de mucha ambigüedad: no sabes si se trata de una orquesta o un tambor, si hace ruido, si es con voces. Me gusta mucho manejar esa especie de neblina en donde las figuras no son perfectamente bien reconocidas pero que al mismo tiempo tienen una presencia mucho más profunda, desde mi punto de vista. Ahí es donde estoy tratando de incidir con esta intervención musical: al tratar de explorar la relación con este tipo de sonoridad y musicalidad, con este tipo de universo.

Este texto pertenece a la versión impresa de Apuntes, el cual puede conseguirse en las sedes del festival.

Chantal-Fijo

Fragmento de MI MADRE RÍE (Mangos de Hacha, 2020), de Chantal Akerman

Fragmento de Mi madre ríe (Mangos de Hacha, 2020), de Chantal Akerman

Por Chantal Akerman

El siguiente texto es un fragmento del libro Mi madre ríe, de Chantal Akerman, publicado por la editorial mexicana Mangos de Hacha. Publicado por primera vez en Francia en el 2013, es el último libro escrito por la ya legendaria cineasta belga, Chantal Akerman, antes de su muerte en 2015. Es una autobiografía conmovedora cuyo tema central es el mismo que en varias de sus películas: su madre. El libro será presentado por la editora Tatiana Lipkes y Sylviane Akerman, hermana de la realizadora, este sábado 7 marzo en el Museo del Eco.

Todo sirve para ser repensado, incluso las palabras o las cosas que podrían hacernos pensar en algo más. Y esas palabras son numerosas, como por ejemplo cuando me dicen el aire es puro o cuando me dicen esto es un hervidero de parásitos o también estamos en crisis y además le añaden, como en el 33. O cosas más triviales pero por lo pronto no logro recordar, como la palabra recuerdo o la palabra memoria. Tenemos tantas tareas ahora. Como ya no fumar, y humo, la palabra humo, también me da escalofríos. O como la planicie, o la tierra.                                                         

En fin, una serie de palabras, como Navidad o Año Nuevo, pero esos son escalofríos de otro tipo.                         

Y también, “pequeño papá Noel cuando vuelvas del cielo”, incluso la palabra cielo a veces me da escalofríos, sin embargo me gusta el cielo, me gustan todos los cielos, sobre todo cuando son amplios. Me gusta tanto el cielo que me puedo quedar horas en mi cama en París mirando el cielo.                                                

Todo el mundo dice, tienes mucha suerte de poder ver el cielo desde tu cama, y estoy de acuerdo.                                         

En Nueva York tengo que torcerme el cuello para ver una esquina de cielo y sin embargo vivo en Harlem. Desde que llego a Harlem me dan ganas de volver a París y después de unos días en París tengo ganas de ir a otro lado, incluso a Harlem pero también a otros lados, pero no sé realmente a dónde. Pero iré de todas formas. Sí, porque me había llevado a C. a Nueva York y se estaba volviendo insoportable. Tenía insomnio y lloraba todo el tiempo. Era insoportable.      

Sin embargo C. me hacía hablar con honestidad y yo decía sí, es lo que quiero. Debe estar bien y es realmente lo que quiero. Ella quiere que yo esté bien y me da regalos. Me decía sal ya de la infancia, es suficiente.       

Sí, sabía que era suficiente pero no lo lograba.

En todo caso no realmente.

Y la mayoría del tiempo ya no hablaba. Me negaba, a veces trataba, pero mal.              

Si no hubiera existido el asunto de hablar con honestidad, sin duda no hubiera durado tanto tiempo con C. pero tenía la sensación de que me arrancaba de mí misma con todos estos asuntos y que estaba bien.                                         

Pero en lugar de realmente hablar con honestidad yo hablaba mal. Le decía cosas terribles a ella y a los más cercanos y no eran palabras verdaderas. Era sólo destrucción. Estaba orgullosa, y luego me arrepentía.                  

Entendía vagamente que no era así que había que hablar honestamente y que podía reprocharle a los demás sin ser terrible sino con distancia y benevolencia. Pero en los momentos de mi falso hablar honestamente decía cosas tan terribles que después me enfermaba.                                       

Y volvía a mi lado en donde me tragaba todo y eso se convertía en un enojo que me mataba a fuego lento.                            

Sin embargo, alguien me dijo, cuando haces películas te entregas por completo. No lo sabía porque no me conocía, y sin lugar a dudas no conocía mi totalidad. Y cuando una película estaba terminada, es como si no hubiera hecho nada más que vaho. Necesitaba hacer vaho. Realmente lo necesitaba, pero mi tejido seguía jodido.                                    

Me gustaba hacer películas pero cuando los demás hablaban de mí usando mi nombre y mi apellido sabía que hablaban de alguien que para ellos había hecho algo más que vaho algo así como una obra. No quería contradecirlos. Por ningún motivo. No quería decirles que era vaho así que no decía nada.                             

Mi madre destila una angustia insoportable y le huimos para no contaminarnos pero de todas formas nos contaminamos y mi madre sabe que le huimos y que la tratamos como un mueble, bueno, en realidad no lo hacemos pero a veces ella siente eso y su angustia se eleva y le huimos aún más.                                         

Mi hermana dice que no hay que hacerle caso, no hay que hacerle caso, yo no le hago caso. Voy y vengo, no le digo a dónde y no le doy el número de mi celular.          

Mi madre le quiere llamar a fuerza a mi hermana. Por qué le quieres llamar, está trabajando. Déjala. De todas formas, tengo ganas de hablarle para saber a qué hora llega.       

Bueno, le marco. Está ocupado. Mi madre se truena los dedos. ¿Y D.? D. es mi sobrino, su nieto, ¿y D.? Va y viene, no dice a dónde. Vive aquí como en un hotel.

Pero mamá, ya es un hombre.                                            

Ya no volveré nunca más a México. Y eso cae como una cuchilla y es cierto, ya no volverá.

Va a regresar a su casa en Bruselas, al menos está a nivel del mar y se respira mucho mejor que en México que está en lo alto y quizá en Bruselas se sentirá mejor. En todo caso es lo que le hacen creer e intentamos creerlo y ella también. Y se va con la enfermera que la sostiene del brazo hasta el jardín para sentarse bajo el sol.

Inauguración-Fijo

Arrancó la décima edición del FICUNAM

Arrancó la décima edición de FICUNAM

El Festival Internacional de Cine UNAM inauguró su décima edición. En dicha ceremonia participaron Abril Alzaga y Michel Lipkes, sus directores; Marina Núñez Bespalova, en representación de la Secretaría de Cultura Federal; el Dr. Enrique Graue Wiechers, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; y por último Hugo Villa Smythe, Director de Actividades Cinematográficas de la UNAM.

Abril Alzaga, directora ejecutiva del FICUNAM, enfatizó que la apuesta del festival sigue siendo “la de acercar los nuevos lenguajes cinematográficos a un público cada vez más extenso. Buscando siempre una perspectiva pluridisciplinar, multicultural y de género”. Michel Lipkes, su director artístico, además de hablar sobre la extensa programación, dedicó esta edición a la memoria del cineasta colombiano Luis Ospina, que falleció en 2019.

Marina Núñez Bespalova, Subsecretaria de Desarrollo Cultural, reconoció en su mensaje de bienvenida que “son mujeres las que llevan los grandes festivales de este país”, y celebró la retrospectiva dedicada a Chantal Akerman y el encuentro Punto de vista: Encuentro de nuevas narrativas con perspectiva de género. 

El Dr. Enrique Graue Wiechers, Rector de la Universidad, antes de dar por inaugurada esta edición, mencionó que es muy grato ver la evolución del Festival en estos 10 años.

Y finalmente, Hugo Villa Smythe, director de la Filmoteca de la UNAM, fue el encargado de presentar a Elia Suleiman, director de De repente, el paraíso, la película con la que se dio inició a esta celebración, quien se dijo feliz de estar en FICUNAM, y de ver a tanta gente joven porque su película “tiene que ver con la esperanza y la gente joven”. 

Así arrancamos esta edición de FICUNAM, un espacio para el cine que provoca.

Nicolas-Santiago-Fijo

SÍSIFOS: Una entrevista con Nicolás Gutiérrez Wenhammar y Santiago Mohar Volkow

Sísifos: Una entrevista con Nicolás Gutiérrez Wenhammar y Santiago Mohar Volkow

Por Pablo Rendón (@pagusrendon)

Sísifos, proyecto más reciente de los realizadores Nicolás Gutiérrez Wenhammar y Santiago Mohar Volkow, forma parte de Ahora México, del Festival Internacional de Cine UNAM, sección que se ha convertido en un espacio de estreno del cine independiente mexicano en la Ciudad de México. Tuvimos la oportunidad de conversar con los cineastas sobre la película.

Sísifos es un viaje por la rehabilitación de adicciones en México. A falta de una infraestructura pública para combatir este problema, los anexos son la alternativa que han creado los propios adictos. Los anexos son centros de rehabilitación no oficiales en los que se ofrece un método de rehabilitación pensado al margen de la medicina o la terapia profesional.

Julio-Hernández-Fijo

SE ESCUCHAN AULLIDOS: Una entrevista con Julio Hernández Cordón y Francisco Barreiro

Se escuchan aullidos: Una entrevista con Julio Hernández Cordón y Francisco Barreiro

Por Pablo Rendón (@pagusrendon)

Se escuchan aullidos, proyecto más reciente del realizador Julio Hernández Cordón, forma parte de Ahora México, del Festival Internacional de Cine UNAM, sección que se ha convertido en un espacio de estreno del cine independiente mexicano en la Ciudad de México. Tuvimos la oportunidad de conversar con el cineasta y el actor Francisco Barreiro sobre la película: un extraño autorretrato protagonizado por una niña acompañada por su padre, que le susurra al oído historias sobre el lugar, que suplica la dejen andar en bici sin restricciones.

Ernesto-Méndez-Fijo

SOY YO CHARLIE MONTTANA: Una entrevista con Ernesto Méndez

Soy yo Charlie Monttana: Una entrevista con Ernesto Méndez

Por Pablo Rendón (@pagusrendon)

Soy yo Charlie Monttana, proyecto más reciente del realizador Ernesto Méndez, forma parte de Ahora México, del Festival Internacional de Cine UNAM, sección que se ha convertido en un espacio de estreno del cine independiente mexicano en la Ciudad de México. Tuvimos la oportunidad de conversar con el cineasta sobre su más reciente largometraje como director, un documental de carácter íntimo sobre la estrella del rock mexicano.

Charlie Monttana es uno de los músicos de rock más reconocidos de México, siendo una controvertida figura de culto hecha en las afueras del negocio de la música comercial. Este documental explora en su vida cotidiana y en su particular ideología, sin juicios preconcebidos y de una manera directa y poética.