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Hay un tránsito constante entre artistas haciendo cine, o de cineastas que entran a las plataformas del arte: Pablo Vargas Lugo

Pablo Vargas Lugo es uno de los más sólidos representantes del arte contemporáneo en México. Estudió Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM. Ha expuesto individual y colectivamente en Francia, México, Perú, España, Estados Unidos, entre otros países. También ha impartido simposios y conferencias en distintas partes de América, Asia y Europa. Forma parte de una generación que comenzó a exponer a principios de la década del noventa y ha conseguido trascender las fronteras de nuestro país llevando el arte mexicano a las principales muestras del mundo.

 

Iliana Pichardo: Muchas gracias, Pablo, por recibirnos. Me gustaría comenzar la entrevista preguntándote cuál fue el proceso creativo para llegar a la imagen con la que colaboras en FICUNAM.

Pablo Vargas Lugo: Bueno, a mí me interesaba hacer una imagen que tuviera que ver directamente con algunas escenas de películas que para mí han sido importantes y que contienen objetos icónicos. Quería crear un patrón a partir de esos objetos, de esos props que casi son los protagonistas de una película y dejan una impresión fuerte.

 

IP: ¿Y cuáles son esas películas?

PVL: Me gusta ese cartel porque es una pequeña trivia. Están los lentes de La Jetée (Chris Marker, 1962); estos lentes que son como una especie de visores. Está el hueso del homínido primitivo de 2001: Odisea en el espacio (Stanley Kubrick, 1968). Está el rey, del juego de ajedrez de El Séptimo Sello (Ingmar Bergman, 1957). Están los peces que aparecen en una toma muy bonita de Stalker (Andrei Tarkovski, 1979) y la vela, de Nostalghia (Andrei Tarkosvki, 1983). Está también el reloj que aparece en Fresas Salvajes (Ingmar Bergman, 1957). Creo que son todos, eran los objetos que me parecían importantes dentro de una narración y que podían funcionar en este fondo acuoso que decidí usar. Al final es una cosa muy pictórica el tipo de tratamiento que lleva la imagen. Al final, pueden entregar boletos gratis a quien adivine todas (risas).

 

IP: Y el punto de vista, ¿es cómo si uno estuviera viendo a través del agua?

PVL: Exactamente. Es como mirar a través del agua, de esa especie de marmoleado. Al mismo tiempo me interesaba que fuera algo muy versátil; que se pudiera recortar o ampliar, que tuviera diferentes dimensiones de formato sin perder ese mismo patrón en las diferentes versiones de la imagen del festival.

 

 

IP: Analizando tu trabajo, me preguntaba cuál podía ser tu relación con todos estos objetos. Veía por ejemplo, la obra donde conviven un satélite y un árbol, donde contrapones fortaleza con vulnerabilidad. ¿Hay características de esas obras en este cartel?

PVL: Sí, claro. Están en esa yuxtaposición de imágenes que vienen de diferentes lugares o de técnicas distintas. Ahora, claro, en este caso está adaptada a una necesidad muy específica. No quería darles algo que fuera directamente de mi trabajo para que ustedes buscaran cómo usarlo, si no algo que tuviera una relación directa con el festival. Fue un motivo para meterme más a revisar esas imágenes y esas películas, para entonces sacar esos elementos.

 

IP: El reloj forma parte de esta imagen. El tiempo es otro de los temas recurrentes en tu obra y un tema fundamental en el cine.

PVL: Claro. La idea del tiempo ha estado presente en mi trabajo, por eso me importaba mucho incluir alguna imagen de un reloj. Y sí, en el cine generalmente el tiempo es importante; las escenas de alguien que ve el reloj o que tiene una consciencia del tiempo son importantes. Es por eso que me interesaba la escena de un reloj sin manecillas, que forma parte de un sueño en la película de Bergman, como un espacio atemporal en el que viven los objetos que están sacados de su narración.

 

IP: ¿Y qué técnica usaste para trabajar esta pieza?

PVL: Fueron dibujos de tinta. Es una técnica que siempre he usado mucho. Me interesaba traducir estos fotogramas a un dibujo en tinta, para luego digitalizarlos. Me interesaba conservar la sensación del dibujo, que no fuera una cuestión de copiar y pegar un fotograma. Creo que era importante manejarlo como algo muy gráfico que se manejara bien en todos los medios.

 

IP: Hablábamos de los elementos del cartel que tomaste de algunas películas. ¿Son estos tus directores preferidos?

PVL: Algunos, sí. Quizás hay otros que me era más difícil encontrar objetos para identificar. Claro, me gustan mucho Stanley Kubrick y Tarkovski. También creo que La Jetée, para todos los artistas plásticos, siempre ha sido muy importante como un paso a la mitad entre el cine y el arte, por eso me importaba incluir ese elemento en especial.

 

IP: ¿Y qué relaciones encuentras entre el arte contemporáneo y el cine?

PVL: Creo que en este momento hay un tránsito constante entre artistas haciendo cine, o de cineastas que entran a las plataformas del arte. Al final, el cine es el medio que permite llevar las ambiciones visuales a un lugar de mayor difusión. Para un artista es importante poner esa visión en un video y el cine permite difundirlo a un público más amplio. Creo que es parte de la seducción que hace que muchos artistas nos acerquemos al cine. También porque nuestro lenguaje visual proviene la mitad de la historia del arte y la otra mitad del cine, entonces es muy natural esa relación en este momento.

 

 

IP: ¿Has buscado incursionar en el cine con tu obra?

PVL: Sí, en este momento estoy en una obra que es muy cinematográfica. No diría que es una película como tal, pero es una obra que tiene que ver mucho con el cine; con ciertos procesos de efectos especiales, que me interesan mucho, aplicados a otras temáticas.

 

IP: ¿Cómo dialoga la ilustración que preparaste con FICUNAM?

PVL: Creo que los cinéfilos, con un poco de curiosidad, reconocerán algunas cosas. Quien no lo sea, espero que se pregunte qué es eso y se pueda acercar a alguna de esas películas. Para un artista siempre es importante activar algo en la imaginación del público. En este sería respecto a ciertas referencias cinematográficas.

 

IP: Has declarado en otras entrevistas que te interesa que el espectador, si bien no entienda en un principio la obra, pueda sumergirse en la imagen y en las asociaciones que le provoca.

PVL: Sí, tiene que haber una especie de enigma. Creo que la asociación de esos elementos puede provocar cuestionarse de dónde salió esta imagen, y entonces salir a buscar las respuestas.

 

IP: ¿Para ti cuál es la función de un festival de cine?

PVL: Son plataformas para entender la diversidad de un medio en un momento dado. Creo que es importante que existan. En México tenemos varios, dedicados a distintos géneros o tipos de cine, que cumplen diferentes funciones. En el arte es más difícil contar con estas visiones tan amplias de lo que está sucediendo en el medio al mismo tiempo, accediendo a las obras como tales. Sería el equivalente a hacer una bienal, pero con el cine es más asequible.

 

 

IP: ¿Qué es la UNAM para ti?

PVL: Bueno, es la universidad donde estudié. Es una institución increíblemente generosa. Problemática, porque representa mucho al mismo tiempo; hay muchas pasiones metidas ahí, porque a la gente le importa mucho el papel que desempeña. Para mí, como artista, siempre es importante colaborar con la UNAM. Creo que hablo por muchos cuando digo que la UNAM es un lugar al que uno puede recurrir y encontrar una apertura a colaborar y trabajar en proyectos sin pedir nada a cambio, simplemente como una manera de difundir el conocimiento. En ese sentido, yo con mucho orgullo y felicidad colaboro con la UNAM.

 

IP: ¿Cómo influye el contexto político-social del país en tus creaciones?

PVL: Creo que es importante para los artistas tratar de buscar ser lo más directos posible y ser generosos y no esconder lo que encontramos. En ese sentido creo que es un momento importante para el trabajo, no solo de los artistas visuales, si no de cualquier persona que esté en los medios creativos porque es también una manera de defender nuestra posición. Una parte importante de todo esto es un acallamiento de la libertad de expresión y de voces disidentes, ya sea de los periodistas, pero al mismo tiempo puede venir hacia los artistas. Entonces tenemos que tratar de ser lo más directos y elocuentes que podamos, y eso exige un esfuerzo extra.