Filmar el trabajo: una sesión de preguntas y respuestas con Ben Russell

Por Adrián Velázquez Bautista

La sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario recibió este sábado al artista, curador y cineasta, Ben Russell. El también profesor universitario originario de Springfield, Massachusetts, asistió a la proyección de su película más reciente: Good luck (Buena suerte) (2017), obra que gira en torno a dos comunidades que operan en lados opuestos de un mundo hostil: uno de estos grupos trabaja para mejorar su nivel de vida en una mina subterránea de cobre, de 400 metros de profunidad, ubicada en Serbia; el otro, los trabajadores de una operación minera de oro ilegal en la jungla de Suriname.

Como parte de la sección Manifiesto Contemporáneo de FICUNAM 8 que brinda un esbozo del panorama mundial del cine de autor, Russell charló con el público un momento  antes de empezar la película. Agradeció el recibimiento que México le ha brindado y aseguró que lo mantiene muy cerca de su corazón. Comentó que, en cierto sentido, "esta obra habla acerca de lo infinito del trabajo; es algo que ha pasado y va a seguir sucediendo siempre; y este sentido del infinito es lo que intento transmitir en mi obra".

“Mi trabajo tiene mucho que ver con la forma en que el cine es un espacio en el cual el tiempo gira y rota, y cómo ejerce una acción sobre nuestros cuerpos", compartió Russell al terminar la proyección. Además, ahondó en el aspecto etnográfico de su obra. Good Luck es una no ficción que retrata la esperanza y el sacrificio en una época de agitación económica. Mostrando los opuestos entre la luz y la oscuridad, el calor y el frío, la película se sumerge en estos dos grupos para mostrar sus condiciones y los lazos que pueden unir al ser humano.

Entre el público surgieron cuestionamientos acerca del aspecto político de la actividad minera, a lo que Russell respondió: "algo que tiene que ver con la política en los dos casos es que ambas comunidades tienen la suerte de dedicarse a la minería debido a diversas circunstancias de guerra. En Serbia, mucha gente que está en esa mina lleva 26 años trabajando”. Comentó que no sintió necesario subrayar las incidencias políticas en su filme, pues suelen presentarse por sí mismas cuando se habla del trabajo y los trabajadores.

Ben Russell, además de presentar su última película en la octava edición de FICUNAM, también forma parte del jurado de la Competencia Internacional.