Foro de la Crítica Permanente: La dimensión sonora, el contracampo de todas las imágenes

Por Tirso Iván Vásquez Agüero

El Foro de la Crítica Permanente en colaboración con la Cátedra Ingmar Bergman en Cine y Teatro dio inicio a su sesión: La dimensión sonora: el contracampo de todas las imágenes, un espacio que busca articular diálogos entre diversas voces del campo cinematográfico. La primera mesa El sonido y las letras, contó con la participación de la cineasta argentina Lucrecia Martel y el escritor estadounidense Kent Jones y fue moderado por el programador del FICUNAM,  Roger Koza.

“El sonido nos deja en el mundo de la ambigüedad”, fue una de las frases que nos dejó Lucrecia Martel; para ella, es prudente aproximarse a la realidad desde la dimensión sonora del cine, dado que por estar inmersos en la tradición judeocristiana, asumimos la oscuridad como falta de certezas. Para la directora de La Ciénaga (2001), es importante este vínculo con el cine, más intuitivo, que no recurra a lo pre-establecido y que se preste a la duda. Por su parte, Kent Jones, complementó esta perspectiva, al remitir a Zama (2017), el reciente film de Martel, como una interpretación personal de la historia, ya que no emplea la música que convencionalmente se asocia al período histórico que retrata. Para Jones hacer historia es como hacer ciencia ficción: “no hay diferencia entre una visión del pasado y una del futuro”.

Por la tarde, tuvo lugar la mesa El cineasta y los sonidos, que contó con la presencia del diseñador de sonido mexicano Samuel Larson, el programador de Cine Estudio, del Círculo de Bellas Artes de Madrid, Manuel Asín y, como moderador, el programador Roger Koza. La conversación fue iniciada por éste último, mencionando que los textos de análisis fílmico se orientan a hablar más de las actuaciones, el argumento y los movimientos de cámara, pero difícilmente aborda las películas desde el aspecto sonoro, a menos que se hable de la música. Más bien cuando eso ocurre es un hecho que destaca, dado su carácter excepcional. Ambos invitados coincidieron en que, justamente, existe hoy en día una subordinación del sonido sobre la imagen. Una de las preguntas más interesantes, vino del público: “¿qué opinan de que actualmente el cine pueda ser consumido en espacios donde la mezcla de sonido no pueda ser apreciada en toda su magnitud (teléfonos, televisores, etc)?”.    

Larson, quien intentó mantener una visión práctica, no pudo evitar expresar cierta nostalgia por la mutación que el cine está experimentando por los cambios en los nuevos medios, de ahí que mencione que “el paradigma de lo cinematográfico, como pantalla grande, como lo conocimos hasta hace unos diez años, ya se terminó (…) por mucho que queramos mantenerlo”. De un modo similar, Asín sostuvo que estos nuevos modos de consumo cultural pueden ser recibidos con la suficiente apertura para no verlo como un hecho trágico: “Yo no creo que tenga que ser forzosamente negativo este cambio en el cine, estamos en un momento confuso, de transición y permanente transformación”.

Fue así que el Foro de la Crítica Permanente cerró sus dos sesiones del día.