Una inmersión al cine de Lucrecia Martel

Por Carlos Rodríguez

"Los rasgos distintivos, lo que se llama estilo, son el síntoma de que alguien ha encontrando la forma de organizar el artificio", dijo hoy Lucrecia Martel en su clase magistral, en el marco de FICUNAM, organizada en colaboración  con la Cátedra Ingmar Bergman, en una sala Miguel Covarrubias completamente llena en el Centro Cultural Universitario.

Lucrecia Martel (Salta, Argentina, 1966) considera al cine como un laboratorio: un experimento en el que se juega con la ordenación de diversos elementos. La creadora, una de las figuras más reconocidas del cine latinoamericano contemporáneo, ha escrito y dirigido cuatro largometrajes: La ciénaga (2001), La niña santa (2004), La mujer sin cabeza (2008) y Zama (2017).

La argentina habló de cómo surgió su interés por el cine, al que relaciona con la idea de la inmersión. "En la sala de costura de mi abuela había un cuadro", recordó Martel, "yo pensaba que esa pintura, que siempre me pareció que era una escena debajo del agua, era de mi otra abuela, la paterna, que pintaba. No era así, ellas no se llevaban muy bien. Luego me enteré que la obra era de Van Gogh", bromeó la directora.

Martel abordó uno de los rasgos principales de su obra: el uso del sonido. Su reflexión con respecto a este elemento, confesó, se relaciona con la idea de la inmersión en una piscina o un cubo lleno de agua. La directora de Zama dijo, por otro lado, que la humanidad lleva mucho tiempo dominada por las imágenes, que incluso la condicionan. "Es sospechoso porque cuando uno ve una película de terror se tapa los ojos y aún así entiende la escena y luego la puede contar. Esto es así porque uno se puede sustraer a la imagen pero resistirse a la inmersión del sonido no es tan fácil", explicó. “A través del sonido nos sometemos al mundo, estamos más atentos”, expresó la realizadora.

Hacia al final de la charla Martel, que ha vuelto a expresar que las series de televisión le parecen "una confirmación del momento conservador actual -donde se tratan en su mayoría temas y situaciones ya legitimadas, que le gustan a todo el  mundo-", ha confesado que el miedo, las películas de terror y YouTube ("una fuente inagotable de información") son algunas de sus inspiraciones para crear.

Dentro de la sección El Porvenir de FICUNAM 8, se proyectará la película Años luz (2017), de Manuel ABRAMOVICH. Un retrato documental de Lucrecia Martel durante el rodaje de Zama, su aclamada adaptación de la novela de Antonio Di Benedetto.

Las funciones de Años luz contarán con la presencia del director los días:

  • Jueves 1 de marzo | 17:45 | sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario
  • Sábado 3 de marzo | 19:00 | Cinemanía