La vida suspendida de Harley Prosper


País México
Año 2018
Duración 65’
Formato de filmación HD
color color
Dirección Juan Manuel Sepúlveda
Guión Juan Manuel Sepúlveda, David Cunningham
Fotografía Juan Manuel Sepúlveda
Edición Lorenzo Mora Salazar
Dirección de arte
Sonido Pablo Fernández, José Miguel Enríquez
Música
Reparto Harley Prosper
Producción Fragua Cinematografía
Distribución Fragua Cinematografía

SINOPSIS
Siendo niño, Harley Prosper fue escogido y entrenado para ser el Chamán de una comunidad Cree en Canadá. Al crecer, Harley rechaza esta responsabilidad y huye hasta Vancouver, desafiando al espíritu que lo eligió. Confinado en un albergue para enfermos terminales, la película sigue la vida de un hombre dispuesto a profanar su sagrada misión.

As a child, Harley Prosper was chosen and trained to be the Shaman of a Cree community in Canada. Growing up, Harley rejects this responsibility and flees to Vancouver, defying the spirit that chose him. Confined in a hospice for the terminally ill, the film follows the life of a man willing to desecrate his sacred mission.

Una mano que golpea con ritmo una pared blanca, un canto ritual desafinado. La imagen que abre el documental La vida suspendida de Harley Prosper, del director Juan Manuel Sepúlveda, anuncia inmediatamente la desesperanza. Después de informarnos que su protagonista —el Harley Prosper del título— ha aceptado que se filme cómo la enfermedad se lo traga, la película, en cada detalle, en cada gesto, nos afirma una sentencia de muerte.

El condenado, que espera el fin en un hospicio para enfermos terminales en Canadá, está borracho. Su presencia es un rostro demacrado que abarca la pantalla entera. La nariz ya casi púrpura, la barba desaseada; Harley se ha abandonado después de rechazar una encomienda divina: ser el curandero de su pueblo. En el exilio la vida es una espera donde a veces Harley rememora; a veces balbucea las ocurrencias de su mente atrofiada por el alcohol. ¿Por qué? Sobre el cuarto blanco y sumido en la sombra, su canto se comienza a verter en inglés y nos lo explica. “Estoy triste todo solo.”

Absorbido por la pena, el rostro de Harley es, en cambio, absorbido por la cámara. Pronto ésta nos permite ver más cosas: un colchón, comida desparramada, una mosca. Sepúlveda no idealiza la miseria ni la reduce: la reconoce y la resalta en un ejercicio devastador pero no carente de esperanza. El claroscuro a lo largo de varias escenas se convierte en un símbolo de que aunque mucho se ha gastado —en palabras de Tennyson— mucho queda aún.

Harley se aferra a una máscara tradicional y a la música de su pueblo, la única materia de su vida anterior. Estas cosas que él lleva consigo son los signos del paria, que no es ni el que fue ni el que quiere ser, sino una sombra atrapada en medio. Pero Sepúlveda nos muestra que al final todas las sombras se disuelven en luz. La imagen ensombrecida de un gato jugando con su dueño es el vislumbre de una normalidad más alegre pero amenazada siempre por la fragilidad.

Alonso Díaz de la Vega

SALAS Y HORARIOS
Viernes 02 de marzo
Sala Julio Bracho - CCU
20:00 Hrs

Domingo 04 de marzo
Cine Tonalá
16:00 Hrs 


EN LA MISMA SECCIÓN

JUAN MANUEL SEPÚLVEDA
La vida suspendida de Harley Prosper (2018), La balada del Oppenheimer Park (2016), Lecciones para una guerra (2012), La frontera infinita (2007).

FESTIVALES Y PREMIOS